CIUDAD DE MÉXICO.— Las distintas regiones de México enfrentan importantes desafíos para aprovechar al máximo los beneficios de la relocalización de las cadenas productivas desde otros lugares del mundo, indicó el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
En el estudio “Nearshoring: oportunidad que desafía a las entidades mexicanas”, el organismo detalló que los estados del centro y norte de México están mejor preparados para atraer y retener talento e inversión dentro del fenómeno “nearshoring”.
En contraste, los estados del Sur tienen mayores desafíos para aprovechar las oportunidades de la reubicación en rubros como las condiciones del mercado laboral, vivienda y servicios básicos, infraestructura y el marco regulatorio.
“Para que México pueda aprovechar las oportunidades del ‘nearshoring’ debe de cerrar las brechas existentes entre los estados”, recomendó el IMCO.
“Algunas vías para lograrlo son la inversión en infraestructura, la formación de capital humano a través de la educación e incentivar la formalidad dentro del mercado laboral”, agregó.
El estudio recomendó invertir en el mantenimiento, la modernización y la ampliación de las redes y la infraestructura necesaria para el suministro de insumos, como el agua y la electricidad.
Nearshoring no se percibe en México: UBS
Los datos preliminares de la inversión extranjera directa (IED) al primer trimestre del 2023 aún no muestran que México se esté beneficiando del nearshoring, consideró el banco de inversión UBS.
En un análisis que dio a conocer ayer, se pondera que no están de acuerdo con la opinión de que los datos de IED de enero-marzo del presente año confirman que la inversión extranjera ya está siendo apuntalada por las empresas que se trasladan a México.
Según el reporte elaborado por el economista en jefe para América Latina, Rafael de la Fuente, si bien la información de la IED contenida en la balanza de pagos mostraron entradas por 18,600 millones de dólares, con un incremento a tasa anual del 48%, la comparación con los datos preliminares del año anterior puede no ser adecuada.
La comparación correcta debería ser con los datos reales, que se traducen en un incremento anual del 17%, apuntó.
Además, hizo ver que 90% de la IED, se explica por utilidades reinvertidas por empresas que ya operan en México. Mientras que la inversión nueva fue de sólo 932 millones de dólares, la lectura trimestral más baja desde 2014, si se excluye el periodo de la pandemia.
Con estos datos, UBS afirmó que la entrada de nuevas empresas extranjeras en México, característica del nearshoring, no fue visible en primer trimestre del 2023.
