El 1 de junio, México celebró por primera vez elecciones judiciales para renovar más de 2,600 cargos que incluyen jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte. Este proceso, impulsado por el gobierno de Claudia Sheinbaum, busca democratizar el Poder Judicial y combatir la corrupción, recuerda Reuters.

Tras la jornada electoral, la presidenta Claudia Sheinbaum emitió un mensaje en el que defendió la legitimidad y transparencia del proceso, destacando que la participación ciudadana es esencial para transformar y sanear el sistema judicial.

“No debemos olvidar que el actual Poder Judicial, que algunos defienden, ha sido responsable de favorecer a miembros de la delincuencia organizada y liberado miles de millones de pesos de la delincuencia de cuello blanco”, manifestó la mandataria.

A pesar de las críticas por la baja participación (alrededor del 13%) y la inclusión de candidatos con antecedentes cuestionables, Claudia Sheinbaum reafirmó su confianza en que la ciudadanía tomará decisiones informadas y que las autoridades electorales resolverán cualquier impugnación.

La mandataria también subrayó que permitir al pueblo elegir a jueces y magistrados es una forma de fortalecer la democracia y garantizar que el Poder Judicial esté al servicio de la nación, no de intereses particulares. En sus palabras: “Sólo el pueblo puede salvar al Poder Judicial”.

Los resultados oficiales de la elección se esperan para el 15 de junio. Mientras tanto, el debate sobre la independencia judicial y la eficacia de esta reforma continúa en el ámbito nacional e internacional.