Cada 50 minutos ocurre un violento robo a transporte de carga en México, afectando conductores, empresas y mercancías valiosas, señalan
Cada 50 minutos ocurre un violento robo a transporte de carga en México, afectando conductores, empresas y mercancías valiosas, señalan

Una noche de viernes, un camión con equipo de sonido de la banda Los Ángeles Azules fue detenido en la autopista México-Puebla. Los supuestos policías del retén eran ladrones y se llevaron la valiosa carga. El conductor y su acompañante resultaron ilesos. El hecho fue denunciado por la banda en redes y llegó a la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ordenó a la Guardia Nacional investigar.

Aunque el caso atrajo atención por la fama del grupo, robos similares ocurren cada 50 minutos en las carreteras mexicanas. A diferencia del equipo de Los Ángeles Azules —valorado en 8 millones de pesos y recuperado— la mayoría de las víctimas pierde su carga sin esperanza de justicia ni reembolso.

Los robos de carga —según una investigación publicada por Bloomberg Businessweek— aumentaron 16% en 2024 y más de un tercio en los primeros dos meses de 2025, según datos de Círculo Logístico y la consultora Overhaul. México, en proporción entre robos y actividad económica, encabeza la lista mundial. Transportar mercancías se ha vuelto un riesgo constante que afecta las cadenas de suministro.

Los asaltos van desde retenes falsos hasta emboscadas armadas. “Es crimen a la antigua”, explica Troy Ryley, de Echo Global Logistics. En contraste con EE.UU., donde predominan fraudes sofisticados, en México los delincuentes recurren a armas y secuestros. La proliferación de armas y la impunidad contribuyen al fenómeno.

La eliminación de la Policía Federal y la creación de la Guardia Nacional también agravaron la situación. Según Círculo Logístico, las pérdidas económicas superan los 7 mil millones de pesos anuales. Se roba de todo: alimentos, electrónicos, ropa y productos frescos. La inseguridad agrava la escasez de choferes.

El repunte coincide con el auge del “nearshoring” en México, lo que ha incrementado el flujo de mercancías por tierra. Grandes empresas manufactureras han instalado plantas en estados como Nuevo León, Coahuila y Guanajuato, aumentando el valor promedio por envío y el riesgo asociado a cada una de las rutas.

Omar García Harfuch, nuevo responsable de seguridad nacional, ha recibido amplias facultades por parte de Sheinbaum. Su objetivo: reducir homicidios y enfrentar el robo de carga, concentrado en seis estados del centro del país donde se cruzan corredores logísticos e intereses criminales.

Su estrategia incluye más presencia de fuerzas federales y mejor coordinación con autoridades estatales. Sin embargo, líderes del sector consideran insuficientes las acciones. La Guardia Nacional tiene 150 mil elementos para cubrir 800 mil kilómetros de carreteras y otras tareas como vigilancia fronteriza.

Conductores como Darío Luviano narran cómo las mafias saben desde el puerto qué carga transportan. Jordan Dewart, de Redwood Logistics, afirma que aunque han aumentado los controles, los robos no han disminuido y cuando hay detenidos, suelen quedar libres por corrupción.

El robo de mercancías no es un fenómeno aislado: refleja una crisis más profunda. Aunque el comercio entre México y EE.UU. supera los 800 mil millones de dólares anuales, muchos robos ocurren lejos de la frontera. Además, muchas víctimas prefieren no denunciar, debido a costos, extorsiones o pérdida de tiempo.

Ejemplifican que un cliente pagó 38 mil pesos por una denuncia. Si el vehículo no fue robado, puede ser confiscado como evidencia y la empresa debe pagar la grúa. “Los números bajan porque la gente ya no denuncia.

Industrias afectadas: tecnología les rebasa y aseguradoras rebajadas

El robo afecta a todas las industrias: tequila, ganado, electrónicos y calzado de lujo. Algunos transportistas, como Carlos Guzmán, han dejado de operar en el centro del país o en tramos peligrosos como la autopista de Puebla. Las bandas criminales observan almacenes y rastrean camiones desde su origen.

La tecnología ha ayudado poco: los criminales usan inhibidores de señal o desconectan el GPS. Las aseguradoras solo cubren una fracción mínima del valor de la carga. En México, muchas empresas no aseguran el total de la mercancía, a diferencia de Estados Unidos, donde es obligatorio.

Además, el mercado negro de mercancías robadas se ha vuelto más accesible gracias a plataformas digitales. Algunos productos sustraídos terminan en redes sociales, aplicaciones de compraventa o incluso tiendas físicas toleradas por autoridades locales, lo que alimenta aún más la impunidad.

Expertos recomiendan evitar traslados nocturnos y llevar dos conductores. Sin embargo, la protección depende en gran medida de los propios choferes. Algunos comparten alertas en redes sociales. Otros enfrentan sospechas o incluso represalias si han sido asaltados repetidamente.

Conductores aceptan la realidad con resignación. “Es el oficio de uno”, dice. Con salarios mensuales de 600 a 1,500 dólares, están muy por debajo de sus pares estadounidenses. Aun así, regresan a trabajar tras cada asalto. “Da tristeza, pero vuelves a trabajar”.

Pérdidas millonarias

Las pérdidas por estos delitos superan los 7,000 millones de pesos al año. Además, presentar una denuncia puede costar hasta 38,000 pesos, lo que desincentiva a las víctimas a iniciar procesos legales por falta de resultados.

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