QUITO (AP).— Las autoridades penitenciarias informaron que aumentó a 17 el número de presos muertos tras un motín ocurrido ayer jueves en una cárcel del norte de Ecuador, tres días después de un hecho similar en otra prisión.
En un comunicado divulgado ayer precisaron que la gresca se produjo durante la madrugada en el Centro de Privación de Libertad de Esmeraldas. Inicialmente una autoridad policial había informado de 14 víctimas.
La mayor cárcel de Esmeraldas, unos 181 kilómetros al noroeste de la capital, tiene capacidad para albergar a 1,100 reclusos, pero cuenta con alrededor de 1,500, según autoridades.
De su lado las fuerzas armadas, cuyos efectivos tienen la misión de controlar esa prisión, en su cuenta de X señalaron que el enfrentamiento se produjo “entre grupos armados organizados, quienes habrían utilizado armas de fuego y armas blancas”.
Dijeron que un soldado fue herido durante las operaciones para retomar el control de esa cárcel, donde pudieron verificar que las celdas y barrotes presentan daños estructurales tras el motín.
Peligrosa banda
En ese recinto carcelario, según las autoridades, predominan miembros de la peligrosa banda “Los Tiguerones”. Imágenes difundidas por medios locales dejaban ver una fila de cadáveres.
El lunes en una cárcel de Machala —373 kilómetros al sur de la capital— otro choque violento entre bandas dejó 14 fallecidos y 14 heridos y un número aún indeterminado de reclusos fugados. Hasta el año pasado eran frecuentes las masacres en las prisiones de Ecuador.
A mediados de noviembre una riña entre reclusos dejó 17 muertos en la Penitenciaría del Litoral, la más violenta y peligrosa del país. Dos semanas después la explosión de tres granadas en ese recinto dejó 11 heridos.
Las autoridades atribuyen los motines y masacres en el interior de las cárceles a las disputas entre bandas criminales por el control de esos lugares y por el dominio de rutas de exportación de drogas y territorios de distribución en el interior del país.
