CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— Agricultores mexicanos rechazaron ayer lunes el precio de 6,050 pesos por tonelada de maíz blanco anunciado por el gobierno, el cual calificaron de burla e “insulto al campo mexicano”.
Al mismo tiempo, los productores avisaron que las protestas y bloqueos viales continuarán hasta que se cumpla su demanda de fijar el precio mínimo del maíz en 7,200 pesos.
El Movimiento Agrícola Campesino (MAC) publicó un pronunciamiento en el que aseguró que “no hay acuerdo” con el gobierno y advirtió que “la lucha sigue y arrecia”.
“¡Es una burla! ¡El gobierno insulta al campo mexicano!”, expuso.
El MAC calificó el precio de 6,050 pesos como una “limosna”, una “miseria y un insulto directo para quienes alimentan este país”.
Asimismo, reiteró su demanda de 7,200 pesos por tonelada de maíz, uno de los cultivos clave en la alimentación de la población, así como de 6,000 pesos por tonelada de sorgo.
Los agricultores también expresaron que “se acabó la paciencia” y las mesas de diálogo “falsas”, y señalaron que lo que era una propuesta se convirtió en una “exigencia nacional innegociable”.
“Lo que ofrecen no es un precio, es una condena de hambre. Y no lo vamos a aceptar. Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: ¡Escuche el rugido del campo!”, expusieron en el pronunciamiento.
Además, hicieron un llamado a todos los productores de México a cerrar filas y no dar “ni un paso atrás”.
Agregaron que los bloqueos y manifestaciones de ayer se realizaron “pacíficamente, pero con la determinación de hierro”.
Finalmente, apuntaron que o hay precios justos ya o la rebelión agrícola paraliza el país por completo.
