Bloque negro y Los Halcones: paralelos históricos que reaparecen en 2025
La reciente manifestación convocada por jóvenes de la llamada Generación Z en la Ciudad de México volvió a poner en debate la presencia del bloque negro, cuya actuación violenta fue descrita como una “nueva versión” del grupo paramilitar conocido como Los Halcones.
Así lo manifiesta el periodista Raymundo Riva Palacio en su editorial “Halcones morenos”, publicada en El Financiero.
En su análisis, Riva Palacio expone cómo este grupo de choque habría operado nuevamente durante la protesta del sábado, en presunta coordinación con estructuras del actual gobierno.
Violencia en manifestaciones: el origen del bloque negro en México
De acuerdo con Riva Palacio, la violencia que actualmente se observa en algunas marchas de la CDMX es un fenómeno reciente.
Detalla que el bloque negro surgió alrededor de 2012 inspirado en la táctica europea del Black Bloc, cuyos integrantes “se vestían de negro, llevaban cubiertas las caras… y portaban cascos e iban armados con bombas molotov”.
El editorial recuerda episodios previos en los que este grupo adquirió protagonismo.
Entre ellos destaca cuando encapuchados prendieron fuego a la Puerta Mariana de Palacio Nacional tras una protesta por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en noviembre de 2014.
En su análisis, el columnista subraya que durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, el bloque negro actuó como generador de caos y conflicto en torno al Zócalo capitalino.
Y añade que ya en el gobierno de Claudia Sheinbaum, sus acciones violentas —como en la marcha feminista del 8 de marzo de 2020— también fueron acompañadas por campañas de propaganda para desacreditar las protestas.
Grupos de choque, tendrían financiamiento y coordinación del gobierno mexicano
Riva Palacio afirma que el bloque negro “nació en las entrañas del ala radical del obradorismo” y que ha sido financiado por la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México.
Sostiene que este grupo no responde a una sola persona, sino que “se administra desde el poder cuatroteísta”.
A diferencia del pasado, afirmó Riva Palacio, López Obrador no utilizó al bloque negro cuando encabezaba movilizaciones por la democracia o contra el fraude electoral.
Esto debido a que aún no existía esta estructura y porque él no había radicalizado su discurso tras su derrota electoral de 2006.
Sin embargo, ya como presidente, este grupo habría sido utilizado “para disuadir y desviar las razones de las protestas”.
El bloque negro estaría acompañado además por la intervención de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, que “infiltró las marchas” para desacreditar movimientos sociales como el 8M.
Denuncian infiltración policíaca en la Marcha de la Generación Z
En su artículo, Riva Palacio sostiene que lo ocurrido el sábado pasado, durante la marcha convocada por jóvenes de la Generación Z, siguió un patrón similar.
Señala que la protesta fue infiltrada por policías vestidos de civil, quienes no actuaron hasta llegar al Zócalo, donde “se unieron con el bloque negro que desató la violencia”.
El exsecretario de Seguridad Alberto Capella, citado en el texto, describió la manifestación como pacífica durante su recorrido inicial: “El ambiente era pacífico, indignado y decidido”.
Relató que durante más de tres horas, desde Reforma hasta Eje Central, “el flujo fue un río humano ininterrumpido”.
Capella narró que la violencia comenzó en la avenida 5 de Mayo, justo en el acceso al Zócalo, donde se encontraron “a un grupo de jóvenes atacando las vallas en la lateral de la Catedral”.
Detalló que se observó “humo, golpes, antimotines resistiendo, gritos, confusión, (y) rostros llenos de miedo”, lo que provocó que “miles de personas se detuvieran o se regresaran”.
Según Riva Palacio, esto formó parte de “una trampa” preparada días antes, basada en un análisis de redes socializado durante la conferencia matutina, donde se habló de una presunta conspiración internacional.
Los Halcones y el discurso del enemigo externo
Riva Palacio plantea un paralelismo entre el discurso del gobierno actual y el utilizado por Gustavo Díaz Ordaz en 1968, que atribuía las protestas a un “enemigo externo” y a un supuesto complot internacional.
Claudia Sheinbaum “abrazó el mismo discurso” al señalar la intervención de la extrema derecha en la marcha.
Recuerda también que la represión estudiantil de 1968 derivó en la sucesión presidencial a favor de Luis Echeverría, quien años después sería señalado por autorizar la operación del grupo paramilitar Los Halcones, responsable de la represión del Jueves de Corpus en 1971.
“Pensábamos que Los Halcones eran cosa de aquellos tiempos oscuros y siniestros, pero el bloque negro… es su nueva versión”.
Añade que, en su visión, tanto López Obrador como Sheinbaum han utilizado tácticas para “asfixiar” o contener el descontento social, evitando cualquier manifestación que pueda “opacarlos, atravesarse, cuestionarlos o enfrentarlos”.
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