CIUDAD DE MÉXICO.- El incremento histórico destinado a los Programas de Bienestar para 2026, que alcanzaría un billón de pesos, abrió un debate sobre la sostenibilidad fiscal del actual modelo de gasto social.
A pesar del respaldo presidencial a esta política, se alerta que un crecimiento de esta magnitud podría comprometer las finanzas públicas y generar un escenario vulnerable ante una eventual desaceleración económica.
“No tarda en desatarse una feroz crisis económica que termine metiendo nuevamente en la pobreza a todos los beneficiarios de dichos programas que Morena presume haber sacado de la precariedad”, advirtió en redes Emilio Vallejo Rangel-Larios.
Expansión sin precedentes del gasto social
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que, para 2026, la inversión en programas sociales llegaría a un billón de pesos sólo en apoyos directos.
Este incremento representa un aumento del 17.65% en comparación con el presupuesto ejercido en 2025, año en el que se asignaron 850 mil millones de pesos.
De los $2 BILLONES de pesos con los que el Gobierno de Claudia Sheinbaum se endeudó en 2025, 1 BILLÓN (Repito: BILLÓN) se destinó a financiar los programas sociales clientelista-electoreros de MORENA.
— Emilio Vallejo Rangel-Larios (@EmilioVallejoRL) December 2, 2025
Semejante despilfarro es insostenible a largo plazo. No tarda en desatarse una… pic.twitter.com/k7aBqkC201
La mandataria destacó que esta expansión se basa en una mayor recaudación y en medidas para cerrar espacios a la evasión fiscal.
Sin embargo, también reconoció que gran parte del crecimiento depende de ingresos como los generados en aduanas.
Presiones fiscales y riesgo de insostenibilidad
Durante los años que ha gobernado la 4T, se ha señalado que mantener este ritmo de gasto podría resultar insostenible.
Lo anterior abriría la puerta a una crisis económica capaz de revertir los avances sociales alcanzados en los últimos años.
TE PUEDE INTERESAR: Caída del PIB; proyecciones de crecimiento en México están por debajo del 2%
Esta preocupación surge porque el gasto social ha crecido de manera acelerada. En 2019 el presupuesto inicial para esos apoyos fue de 291 mil millones de pesos y para 2025 (seis años después) prácticamente se triplicó, con 850,000 millones de pesos.
Ahora, para 2026 prácticamente se cuadruplicará en comparación con 2019, cuando se inició el modelo del Bienestar.

Aumento generalizado en programas y beneficiarios
La Secretaría de Bienestar informó que sus programas alcanzaron en 2025 a 18.4 millones de personas, con seis pagos entregados a lo largo del año.
Tan solo la Pensión para Adultos Mayores representó 484 mil millones de pesos, lo que la convierte en el componente de mayor peso dentro del gasto social.
Asimismo, la Pensión Mujeres Bienestar, la Pensión para Personas con Discapacidad y Sembrando Vida incrementaron sus montos y cobertura.
De igual modo, programas como Madres Trabajadoras, Bienpesca, Fertilizantes Bienestar y Producción para el Bienestar recibieron ampliaciones presupuestales significativas.
En educación, La Escuela es Nuestra benefició a más de 8.1 millones de alumnos con 25 mil millones de pesos.
Mientras que las Becas Benito Juárez alcanzaron a 12.8 millones de estudiantes con una inversión de 128 mil millones. Para 2026, la Beca Universal Rita Cetina se extenderá también a primaria.
Temor por aumento de costos
El crecimiento del padrón de beneficiarios, que podría rebasar los 33 millones en 2026, ha generado inquietud por la creciente dependencia de amplios sectores de la población a estos apoyos.
Se advierte que, si el gasto continúa expandiéndose sin un equilibrio financiero, la economía mexicana enfrentaría tensiones que podrían desembocar en un deterioro del poder adquisitivo.
Además, se advierte que, aun cuando la recaudación ha aumentado, continuar financiando programas universales de forma creciente podría obligar a incrementos fiscales o endeudamiento a corto y mediano plazo.
