CIUDAD DE MÉXICO.- La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) reporta el aumento de precios de la canasta básica alimentaria de cuarenta y cuatro productos de noviembre a diciembre del presente año.
Lo anterior de acuerdo con un estudio de mercado realizado en los treinta y dos estados de la República con una muestra aleatoria, domiciliada, ambulatoria y estratificada en más de 200 puntos de venta en tres niveles de consumo: alto, medio y popular.
Canasta básica cierra el año con aumentos y presiona el gasto familiar
El precio promedio de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) resultó en $2,020.47 al aumentar su precio en promedio $16.05, lo que significa una variación al alza de 0.80%.
Los cinco estados con la CBA más encarecida resultaron ser:
- Tabasco (5.88%)
- Coahuila (5.79%)
- Puebla (4.50%)
- Campeche (4.30%)
- Jalisco (4.17)
Los productos que más aumentaron en el último mes son:
- Jitomate 7.56% (de $26.00 a $27.97)
- Chile jalapeño 6.27% (de $36.71 a $39.01)
- Chiles en escabeche 6.44% (de $24.75 a $ 26.34)
- Tomate verde 5.06% (de $37.70 a $39.61)
- Frijol 4.24% (de $40.50 a $42.22)
“Llegamos al cierre de este año con un balance de difíciles pruebas superadas por las familias mexicanas y por el pequeño comercio también”, comentó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.
“Las festividades decembrinas, tradicionalmente asociadas con convivencia, consumo y esperanza, no resultan ajenas a este rosario de adversidades vividas por la persistencia inflacionaria y el sufrido encarecimiento de los alimentos básicos”.
Inflación, inseguridad y clima encarecen alimentos
A lo largo del año, los pequeños comerciantes han tenido que sortear múltiples obstáculos.
Las inclemencias climáticas, sequías prolongadas, lluvias intensas e inundaciones en diversas regiones del país afectaron cadenas de abasto, elevaron costos logísticos y provocaron mermas en productos agroalimentarios.
A ello se suman los efectos acumulados de la inflación, que mantiene un impacto constante sobre el poder adquisitivo de los consumidores y sobre los márgenes de operación de las tienditas, mercados y negocios de barrio.
No ha sido un año sencillo
La inseguridad con el flagelo de la extorsión y el tan normalizado cobro de piso, los altos costos de servicios (gas, agua, predial), el encarecimiento de insumos, rentas y energías, así como la cautela del consumidor ante un gasto más conservador, han puesto a prueba la viabilidad de miles de pequeños negocios.
Cada peso cuenta, cada aumento se resiente y cada ajuste obliga a redoblar esfuerzos para no trasladar completamente los incrementos al consumidor final.
Pese a este contexto adverso, el pequeño comercio sigue de pie, en modo resiliente, destacó la ANPEC en su comunicado:
Si de trabajo duro se trata, el comercio tradicional no se raja, abre todos los días con jornadas de 14 y hasta 16 horas, ajusta inventarios, busca mejores precios, negocia con proveedores y sostiene el abasto cotidiano de millones de hogares. El pequeño comercio sigue siendo un pilar de la economía local y un amortiguador social en tiempos difíciles.
“Esta Navidad no llega sin retos, pero también llega con la certeza de que la resiliencia del pequeño comerciante ha sido, una vez más, un pilar clave para mantenerse en pie“, destacó Rivera.
“Aun en medio de la inflación, el clima adverso y la incertidumbre, sigue trabajando para que en las mesas de las familias mexicanas no falte lo esencial”.
Llamado de la ANPEC esta Navidad
ANPEC reconoce ese esfuerzo silencioso pero constante y reitera su llamado a valorar y fortalecer al comercio local, comprando en los negocios del barrio.
Ante una Navidad con inflación como la actual, el consumo local es la mejor opción.
Esto “por cercanía, por cuidar el gasto familiar y para que la derrama económica se quede con los de casa”.
ANPEC llama a fortalecer el consumo local, que finalmente galvaniza económicamente a las comunidades y nos permite a todos desearnos una ¡feliz Navidad!
Que a nuestros hogares llegue mucha salud, que todo lo demás vendrá por añadidura, son los mejores deseos de ANPEC.
