CIUDAD DE MÉXICO.— Para los directivos, socios y consejeros de empresas de la Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León, las principales preocupaciones para este año son la incertidumbre económica y la inseguridad. Además, ante el entorno actual, la mayoría considera que no es momento para invertir, de acuerdo con el Ipade Business School de la Universidad Panamericana.
Entre otras inquietudes detectadas entre los niveles directivos de las empresas del país figuran la falta de certeza política y jurídica, la inestabilidad en el mercado laboral, así como la administración y gestión pública.
Solo 40.1% de los encuestados considera que existe un buen momento para invertir en México, es decir, “las compañías mantienen confianza en su capacidad de operar, vender y crecer, pero observan con cautela las condiciones del entorno para tomar decisiones de inversión”.
Ese porcentaje representó una caída de 14.3 puntos porcentuales en los últimos dos años, ya que en el primer semestre de 2024 el 54.4% de los empresarios afirmaba que existían condiciones favorables para invertir.
En la Encuesta de Expectativas Empresariales del primer semestre del año, cerca del 75% de los directivos consideró que sus ventas crecerán, aunque solo 25% estimó aumentos de entre 10% y 50%.
En Jalisco, las expectativas de crecimiento en ventas alcanzan 83%; en Nuevo León, 79%, y en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, 76%.
Optimismo moderado
De acuerdo con el estudio, el optimismo respecto a los objetivos personales subió a 7.9 puntos, luego de registrar 7.5 en el primer trimestre del año; mientras que las expectativas para el país se ubicaron en 5.9 puntos, por debajo de los 6.5 puntos reportados en el primer trimestre de 2024.
El estudio mostró que el mayor optimismo se encuentra entre las personas de 51 a 60 años y los menores de 30 años, mientras que los mayores de 60 años observan el panorama con mayor pesimismo.
“Hoy vemos un empresariado resiliente; las empresas mexicanas siguen encontrando oportunidades para crecer, pero todavía no encuentran condiciones suficientes de certidumbre y estabilidad”, comentó Antonio Casanueva, profesor de las áreas de Control e Información Directiva y de Comercialización del Ipade.
Para Alberto Ibarra Garza, profesor y director del área de Análisis de Decisiones del IPADE, la caída en el ambiente para invertir refleja “una mayor selectividad en las decisiones de inversión. En un entorno con múltiples fuentes de incertidumbre, las empresas están obligadas a evaluar con rigor dónde asignan capital, cómo protegen su liquidez y qué condiciones necesitan para crecer de manera sostenible”.
