MÉXICO. — Este miércoles la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum descartó la aprobación de nuevos impuestos y un aumento del precio de la gasolina para el próximo año, pese a las tensiones en los mercados internacionales por el conflicto bélico en Medio Oriente, que ha presionado al alza el valor del petróleo y golpeado las economías de muchos países.
Así lo anunció Sheinbaum al presentar los lineamientos del paquete económico y las iniciativas de egresos e ingresos fiscales de 2027, que el Gobierno entregó el martes al Congreso para su discusión y que estarán sustentados en buena parte en la recaudación de impuestos, que se espera incrementar 5.9%. El Gobierno busca aplicar mayores controles en las deducciones de las empresas para evitar la evasión fiscal.
“No hay nuevos impuestos para la gente. No hay gasolinazos”, dijo Sheinbaum en su habitual conferencia diaria.
Aseguró que, si persiste el alza en el precio del petróleo —que el miércoles superó los 100 dólares por barril—, su gobierno seguirá promoviendo incentivos para reducir los gastos de las empresas del sector gasolinero y evitar que aumenten los precios de los combustibles en el mercado mexicano.
“Es un paquete económico responsable” y “no se está endeudando al país”, expresó la mandataria, e insistió en que la prioridad seguirá siendo la atención a la población.
Aumentarán presupuestos de educación, salud y seguridad
Sheinbaum informó que para el próximo año aumentarán los presupuestos de educación (10.7%), ciencia (11.3%), salud (11.5%) y campo (20.6%). Asimismo, el Gobierno prevé aumentar 11.5% el presupuesto de seguridad para ampliar la Guardia Nacional y las áreas de inteligencia e investigación, detalló la presidenta.
En el proyecto de presupuesto de gastos de 2027, estimado en 10.6 billones de pesos, el Gobierno destinará 1.1 billón de pesos a los planes sociales conocidos como “programas del bienestar”. También dará prioridad a las inversiones en vialidad, la construcción de nuevos trenes y obras hidráulicas.
El déficit, un dolor de cabeza que no acaba
El secretario mexicano de Hacienda, Edgar Amador, afirmó que la prioridad del Gobierno para el próximo año será “tener finanzas públicas sanas, sostenibles en el largo plazo”.
Para alcanzar ese objetivo, las autoridades mexicanas se fijaron como meta para 2027 un déficit fiscal de 3.9% del Producto Interno Bruto (PIB), ligeramente por debajo del 4.1% previsto para este año.
Al iniciar su sexenio, en octubre de 2024, Sheinbaum recibió de su antecesor y padre político, Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), un déficit fiscal de 5.8%, que ha reducido progresivamente durante los últimos dos años con fuertes recortes en los gastos y las inversiones públicas.
Uno de los aspectos del nuevo paquete económico que ha generado mayor preocupación entre los analistas es la pesada deuda pública, que alcanzará, según las previsiones, 55% del PIB el próximo año, tres puntos porcentuales por encima de la deuda neta de 2024.
Aunque el Gobierno prevé reducir cerca de 1.3% el presupuesto de la endeudada Pemex en 2027, el paquete económico contempla que la empresa estatal recibirá 81 mil 100 millones de pesos de la Secretaría de Hacienda para amortizar su deuda financiera, que en febrero pasado ascendía a 84 mil 500 millones de dólares.
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