NUEVO LEÓN.— En la jornada de clausura del IV Encuentro Nacional de Obispos con Empresarios, los asistentes abordaron la fase de Actuar y Proponer, consolidando un manifiesto conjunto orientado a transformar las condiciones laborales, impulsar el salario digno como vehículo prioritario contra la pobreza y fortalecer la paz social mediante proyectos de impacto comunitario.

La jornada dio inicio a las 07:30 horas con la celebración de la Santa Misa, presidida por la dirigencia del Episcopado Mexicano. Posteriormente, las sesiones plenarias se enfocaron en presentar herramientas metodológicas y testimonios de gestión centrada en la dignidad de la persona.

Herramientas de formación y gestión centrada en la persona

Durante el primer panel del día, se expusieron modelos operativos como el Semáforo de Desarrollo Inclusivo, el Protocolo de Gestión Centrada en la Persona de UNIAPAC y la iniciativa Empresa Contigo. A través de estas metodologías, se demostró cómo las organizaciones pueden realizar autodiagnósticos digitales para evaluar ocho grupos de interés (colaboradores, familias, proveedores, accionistas y comunidad) y medir el bien común dentro de la estructura corporativa.

Se destacaron casos de éxito donde la medición multidimensional de necesidades básicas —como salud, vivienda, educación y transporte— ha permitido a las empresas diseñar planes de vida personalizados para sus colaboradores, logrando reducir la rotación laboral, incrementar la productividad hasta en un 30% y detonar iniciativas de vinculación social, como centros comunitarios y programas de apoyo a familias en zonas vulnerables.

La congruencia ética y el salario digno como primer vehículo

En el bloque sobre la vivencia práctica de los valores en el entorno corporativo, líderes del sector productivo reflexionaron sobre los retos de mantener la congruencia ética ante las presiones del mercado. Se enfatizó que el trabajo es un camino de santificación cotidiana y un servicio a la sociedad, subrayando que la responsabilidad social debe trascender las paredes de la planta para restaurar el tejido social en las comunidades adyacentes a través de la formación humana y la disciplina operativa.

Un punto central de la jornada fue la presentación sobre el Salario Digno. Con base en datos oficiales que indican que el 31% de la población laboralmente activa se encuentra en pobreza extrema y que más de la mitad de los empleos formales en el país no alcanzan un nivel suficiente de bienestar, se ratificó que un empleo de tiempo completo no debe mantener a nadie en condición de pobreza.

Se subrayó que el pago de salarios justos no es solo una meta económica, sino la prueba más concreta de equidad socioeconómica y respeto a la dignidad humana.

Declaratoria final y compromisos de paz

Al término de las “Conversaciones en el Espíritu“, los participantes presentaron la Declaratoria Final del encuentro. Inspirados en la parábola del Buen Samaritano y el Buen Pastor, los obispos y empresarios de México asumieron el compromiso de traducir las reflexiones en acciones medibles: promover el empleo digno, integrar políticas de apoyo a la familia, brindar oportunidades de desarrollo a los jóvenes y dar seguimiento periódico a los proyectos regionales de paz.

El evento concluyó con el anuncio de que el V Encuentro Nacional de Obispos con Empresarios se llevará a cabo en la ciudad de Puebla en septiembre de 2027, en el marco del Congreso Mundial de UNIAPAC.