WASHINGTON.— Este jueves, altos funcionarios de Estados Unidos dieron detalles de cómo se organizó y llevó al cabo la operación que terminó con la muerte del líder del grupo terrorista Estado Islámico (EI), Abu Ibrahim al Hashimi al Qurashi, que tardó meses en planificarse y se desarrolló en un ambiente de alta tensión debido a la presencia de civiles y niños en el edificio donde estaba el objetivo. 

Los funcionarios estadounidenses no quisieron confirmar el número de víctimas mortales, que, según los rescatistas de los Cascos Blancos y Unicef, fueron un total de 13, entre ellos 6 menores. 

Estas fueron las claves de la operación que este jueves dio a conocer el Gobierno de Estados Unidos:

Meses de preparación

 La planificación de la operación duró “meses“: Biden fue informado por primera vez al respecto el mes de diciembre de 2021, cuando el equipo de inteligencia a cargo se cercioró por completo de que se trataba de Al Qurashi quien se escondía en un edificio en la zona de Atme, en la provincia siria de Idlib. 

Durante una rueda de prensa vía telefónico, un funcionario dijo que “Se informó al presidente de una serie de posibles opciones para acabar con este objetivo terrorista y de la extraordinaria complejidad, debido al número de niños que había en la zona, y familias en el primer piso“.  

Una reuinón tensa en la “Situation Room”

El propio presidente Joe Biden explicó durante un mensaje en la Casa Blanca que ese contexto motivó su “decisión de llevar a lcabo una redada de fuerzas especiales, algo mucho más arriesgado” para los militares estadounidenses, “en lugar de lanzar un ataque aéreo”. 

El funcionario agregó que Biden dio luz verde a la operación el martes por la mañana en el Despacho Oval, y este miércoles por la noche supervisó los “aspectos clave de la operación” desde la Sala de Crisis (“Situation Room”) de la Casa Blanca. 

“Hubo una tensión enorme, dado el número de niños que sabíamos que estaban en la vivienda, en el primer piso“, agregó la fuente, que pidió el anonimato. 

Varios civiles se salvaron, incluidos ocho niños

Al comienzo de la operación, las fuerzas estadounidenses entraron en el edificio y pidieron que todo el mundo saliera, tras lo cual una familia que vivía en el primer piso “salió y fue trasladada a un lugar seguro“, indicó la fuente. 

En total, hubo ocho niños que salieron del edificio y se salvaron, entre ellos cuatro que estaban en el segundo piso, donde las fuerzas estadounidenses mataron a otro terrorista del EI y a su esposa, según el funcionario. 

Al menos una mujer y tres niños murieron junto al líder del EI

En el tercer piso se encontraba Al Qurashi y, poco después de comenzar la operación tomó la decisión de quitarse la vida activando un explosivo, la detonación mató “a varios miembros de su familia“, explicó Biden en su discurso. 

Por su parte, Jen Psaki, portavoz de la Casa Blanca, dijo que ese acto suicida mató al líder del EI, a una mujer y a tres niños. 

El edificio siguió en pie

Antes de lanzar la operación, el Gobierno estadounidense se había asegurado “con un alto grado de confianza” de que el edificio donde se escondía Al Qurashi “era estructuralmente sólido” y “no se derrumbaría” si el yihadista se suicidaba con la detonación de una bomba, agregó. 

“Dudo de que él (Al Qurashi) lo supiera (…). Probablemente, su intención era matar a todo el mundo que estuviera en el edificio“, aseguró el funcionario. 

Otro yihadista murió en el segundo piso

Las fuerzas especiales estadounidenses sabían que en el segundo piso vivía un lugarteniente de Al Qurashi, un “terrorista del EI” al que no identificaron, y que se “atrincheró” junto a su esposa en esa planta, agregó la fuente. 

Se registró un enfrentamento que finalmente terminó con la vida del terrorista y su pareja, y a continuación, cuatro niños que estaban en ese piso salieron y “fueron llevados a un lugar seguro“, aseguró el funcionario, que reconoció no saber si podía haber más menores en la habitación donde murió el yihadista y su mujer. 

El principal revés en la operación, en la que no hubo ninguna víctima estadounidense, fue un “fallo mecánico” en un helicóptero, que tuvo que ser “trasladado a otro lugar” y finalmente “destruido“, de acuerdo con el funcionario. 

Al Qurashi nunca abandonaba en edifcio

El funcionario justificó la decisión de llevar al cabo la operación en un edificio habitado por civiles al afirmar que Al Qurashi “nunca abandonaba la casa“, con la excepción de “subir en ocasiones al tejado para bañarse”. 

“Dirigía (las operaciones del Estado Islámico) mediante mensajeros que iban y venían, y usaba a gente inocente (que vivía en el edificio) como escudo“, agregó.