QUITO.- Un total de 36 personas han sido detenidas tras los atentados en Ecuador perpetrados en Guayaquil y Esmeraldas, que han dejado un saldo cinco policías y un civil fallecidos, además de daños materiales, informó este miércoles 2 de noviembre el Ministerio el Interior.

Inicialmente se confirmó la muerte de dos oficiales de policía durante la ola de violencia de varias horas desde la noche del lunes 31 de octubre hasta la madrugada del martes 1° de noviembre y una cifra preliminar de 28 detenidos.

La ola de violencia en Ecuador fue ligada a las bandas criminales “Los Lobos” y “Los Tiguerones” y al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), originado en México, tras reportarse la distribución de panfletos firmados por los tres grupos delictivos.

El presidente, Guillermo Lasso, no atribuyó los hechos directamente al CJNG pero afirmó que se trató de una serie de ataques a manos del “crimen organizado trasnacional”.

Hasta el momento se han confirmado 18 ataques a patrulleros, puestos policiales así como gasolineras y un centro de salud en Guayaquil. Se reportó la detonación de artefactos explosivos, balaceras e incendio de automóviles.

Estado de excepción tras atentados en Ecuador

Tras los hechos de violencia ocurridos en la provincia del Guayas, cuya capital es Guayaquil, se activó el Puesto de Mando Unificado, bajo el liderazgo del presidente, Guillermo Lasso, con el fin de adoptar acciones que combatan la inseguridad.

Asimismo, informaron que la activación del estado de excepción en las dos provincias que durará 45 días. Además fue activado un toque de queda desde las 21:00 horas del martes en dichas regiones.

Se ha emprendido un trabajo articulado con las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y los servicios de inteligencia para investigar los más de 18 atentados ocurridos durante el martes, programados “de manera deliberada para causar terror en la población”, señaló en Ministerio en un comunicado.

“No nos van a amedrentar, van a tener respuesta a sus acciones. Hemos planificado una serie de operativos que llevaremos a cabo para precautelar la tranquilidad y la paz de todos los ecuatorianos que queremos trabajar y prosperar”, dijo Lasso.

El ministro del Interior, Juan Zapata, rechazó el ataque al centro de salud, perpetrado la noche del martes, en la zona de Bastión Popular, en Guayaquil, ciudad donde durante la madrugada la policía ejecutó una explosión controlada de dinamita que desconocidos lanzaron hacia una unidad policial.

El funcionario informó, además, de que un atentado ocurrido en la unidad de Policía Villa Bonita, a las 21:38 (cuando ya regía el toque de queda), en el sector de La Prosperina, dejó un policía herido y un fallecido.

La Fiscalía General del Estado informó este miércoles que procesará por “presunto terrorismo” a siete detenidos el martes en la provincia costera del Guayas tras un ataque en el que murieron dos policías.

¿Qué originó la ola de violencia en Ecuador?

Entre la noche del lunes y la madrugada del martes se registró una ola de violencia en las provincias de Guayas y Esmeraldas que incluyeron el enfrentamiento armado entre policías y delincuentes así como explosiones e incendio de autos.

La ola de violencia se desató en paralelo a un intento de amotinamiento de presos en rechazo al traslado de reos en la Penitenciaría del Litoral, la prisión más grande de Ecuador. Siete agentes penitenciarios fueron tomados como rehenes, y posteriormente liberados.

Acorde a las declaraciones del presidente ecuatoriano de no dejarse amedrentar por los actos de violencia, mil presos fueron trasladados el miércoles desde la Penitenciaría del Litoral en Guayaquil hacia otras prisiones luego de la jornada violenta que dejó cinco agentes fallecidos, según informó The Associated Press.

Por su parte, el presidente Lasso, convocó a una reunión del Consejo de Seguridad y del Estado (Cosepe) para mañana jueves 3 de noviembre donde se evaluará la estrategia en el ámbito de seguridad y se analizarán las acciones realizadas.

Sobre esta noticia: Ecuador declara ‘estado de excepción’ tras ola de violencia, presuntamente causada por el CJNG