Un grupo de astrónomos de la Universidad McGill, en Canadá, anunció el hallazgo de una señal de radio proveniente de una galaxia situada a 8,800 millones de años, en el “espacio profundo”.
Eso significa que la señal de radio detectada fue emitida cuando el universo apenas tenía una tercera parte de su edad actual.
De esa forma, el telescopio indio Giant Metrewave Radio Telescope (GMRT) batió el récord de distancia y lo que “vieron” con esa señal es hidrógeno.
Se trata de la detección directa de este elemento más alejada en el espacio y en el tiempo realizada por ningún telescopio.
¿Qué es una galaxia?
Las galaxias son objetos brillantes que emiten su energía en multitud de frecuencias en el espectro electromagnético. Pero no todas son fáciles de detectar debido, entre otras cosas, a que las frecuencias más bajas (las ondas más largas) portan menos energía.
Hasta ahora la detección de este tipo de frecuencias era solo posible a distancias relativamente cortas, pues otro problema es la expansión del universo, que no aleja simplemente los elementos sino que agranda el tejido mismo de éste, y con ello estira las ondas electromagnéticas.
Te puede interesar: “Algo” envía señales de radio desde otra galaxia a la Tierra cada 16 días
A 8,800 millones de años luz, esto implica que la onda se multiplicó por un factor aproximado de 2.3, o lo que es lo mismo, un redshift de z ~ 1,3. El récord anterior se situaba en el hallazgo de luz emitida hace 4,400 millones de años (un redshift de z ~ 0,376).
¿Qué es una onda de radio?
Las ondas de radio son una clase de radiación electromagnética cuya frecuencia va desde los 0 hasta los 300 gigahercios y es invisible.
Más allá de los 300 gigahercios se habla de ondas de tipo electromagnético que van del infrarrojo a la luz visible, pasando por la ultravioleta, los rayos X, hasta los rayos gamma.
Dichas ondas -igual que sucede con las ondas que se forman en un estanque cuando lanzamos una piedra- se propagan a través del espacio y van disminuyendo de intensidad conforme se van alejando de la fuente que produjo las ondulaciones.
Algunos objetos del universo, como las estrellas que forman galaxias, emiten radiación electromagnética en determinadas frecuencias y longitudes de onda.
Gracias a instrumentos como los radiotelescopios, los astrónomos pueden analizar e interpretar tales ondas con el fin de saber a qué objeto pertenecen y la distancia a la que se encuentra cualquier objeto, por muy lejos que esté.
¿Por qué es importante la detección de la señal de radio?
El reciente hallazgo de la señal de radio tiene importancia para la astronomía, pues esa y otras que puedan descubrirse en el futuro a través de radiotelescopios más potentes resultará fundamental para que científicos comprendan mejor los orígenes del universo y cómo se formaron los primeros astros.
Esto, al menos en lo referente a los primeros minutos posteriores de la Gran Explosión, ya que antes de que los protones y electrones se juntaran para formar hidrógeno, éstos campaban libremente por el cosmos, sin que estuviesen ligados a nada.
Te recomendamos: Telescopio James Webb capta tres galaxias lejanas
Cuando comenzaron a formarse los primeros átomos de hidrógeno el universo vivió una llamada “edad obscura” que precedió a la formación de las primeras estrellas. Este “universo oscuro” se cree que sucedió 400,000 años después de la Gran Explosión.
