ANKARA (EFE).— El principal partido de la oposición en Turquía, el socialdemócrata CHP, culpó anteayer al presidente Recep Tayyip Erdogan del alcance devastador del terremoto del lunes, e instó a sus alcaldes a ayudar a los damnificados incluso si deben enfrentarse al poder del Estado.
“Me niego a alinearme con el gobierno“, dijo en un vídeo mensaje el líder del CHP, Kemal Kilicdaroglu, en referencia a los llamamientos del gobernante partido AKP a la unidad nacional tras el terremoto.
Destacando que el CHP no aceptará los obstáculos burocráticos impuestos a los municipios controlados por la oposición para distribuir ayudas, instó a los alcaldes de su partido a que actúen por su cuenta.
“Si les ponen obstáculos burocráticos, háganlo igual, no escuchen. Si son arrestados para encontrar pan y mantas para la gente, sean arrestados”, pidió Kilicdaroglu a los ediles y funcionarios regionales de su partido.
Enterado de las críticas, el presidente turco acusó a la oposición de “injurias” por afirmar que el ejército turco estuvo ausente en los trabajos iniciales de rescate tras los devastadores terremotos del lunes pasado.
