JERUSALÉN (EFE/AP).— Cientos de manifestantes contrarios al gobierno rodearon anteanoche una peluquería de Tel Aviv donde estaba Sara Netanyahu, esposa del primer ministro Benjamín Netanyahu, que estuvo bloqueada durante horas en el lugar hasta que la policía pudo despejar la zona.

Estos hechos sucedieron al acabar el día en Tel Aviv, donde la protestas nacionales convocadas la jornada de anteayer contra el Ejecutivo derechista y su plan de reforma judicial tuvieron epicentro por la mañana, lo que implicó también choques con la policía, que arrestó a 40 de manifestantes.

En total, las fuerzas de seguridad arrestaron a más de 70 personas en distintos puntos del país, donde se registraron movilizaciones.

Mientras la jornada culminó con protestas en Jerusalén, seguía habiendo pequeñas manifestaciones por la tarde en Tel Aviv, donde los movilizados se enteraron de que Sara Netanyahu se cortaba el pelo en una peluquería de la ciudad en la que se congregaron.

Tras varias horas, un grupo numeroso de agentes pudo dispersara los manifestantes y desalojar a la esposa del primer ministro.

Anteayer mismo, Netanyahu tachó a los manifestantes de “infractores” por intentar cortar carreteras del país, les advirtió de no cruzar “líneas rojas” y comparó a los congregados en las protestas con los colonos israelíes que el domingo pasado atacaron la población palestina de Huwara, en Cisjordania ocupada.

La polarización se está agravando entre la sociedad israelí por el proyecto de reforma judicial que impulsa el gobierno de Netanyahu, el más derechista de la historia de Israel.

Ayer, el primer ministro y sus aliados calificaron de “anarquistas” a los manifestantes que se concentraron frente al salón de belleza.

Sara Netanyahu es desde hace tiempo una figura polémica en Israel, y el incidente del miércoles por la noche en un barrio elegante de Tel Aviv fue un reflejo de las divisiones apasionadas sobre la reforma, cuyos adversarios consideran una amenaza existencial al país.

Frente al salón, los manifestantes corearon “vergüenza, vergüenza”, pero no intentaron entrar.

Cientos de agentes de policía acudieron al lugar y la escoltaron a una limusina.

En un mensaje en Instagram, Sara Netanyahu agradeció a la policía por su ayuda y al público por lo que llamó una muestra de apoyo.

“El incidente de ayer pudo haber terminado con un asesinato”, dijo.

Demandó a los líderes de la oposición a que condenen “la violencia, la anarquía y la incitación”.

En tanto, Netanyahu y sus socios políticos no dieron señales de cejar en su intento de aprobar una serie de proyectos de ley para reformar la justicia.

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