MANILA (EFE).— El número de desalojados por el volcán Mayón (noreste de Filipinas), que anteayer expulsó la mayor cantidad de lava desde que aumentó la actividad volcánica a comienzos de mes, se acerca a las 20,000 personas, según informaron ayer a EFE las autoridades locales.
La agencia sismológica de Filipina (Phivolcs) publicó ayer en su informe diario que la lava ya recorrió más de un kilómetro desde el cráter, mientras la actividad del volcán se mantuvo similar a los días anteriores, con 4 terremotos registrados.
Phivolcs, que mantiene la alerta 3 de un total de 5 por la posibilidad de una mayor erupción, alertó de nuevo del creciente riesgo de aludes de tierra o “lahares”, avalanchas de ceniza, barro y sedimento que escupe Mayón y que se acumulan cada día en las laderas del volcán.
Cerca de 20,000 personas ya abandonaron sus casas en un radio de seis kilómetros alrededor del volcán, pero las autoridades temen un desalojo caótico si Phivolcs eleva la alerta al nivel 4, lo que obligaría a los residentes de un radio de hasta ocho kilómetros a desplazarse, unas 40,000 personas.
Por su parte, el gobierno filipino prevé la posibilidad de construir centros de desalojo permanentes en la provincia de Albay, donde se encuentra el Mayón, ante las continuas erupciones del volcán más activo de Filipinas, que en 2018 y 2014 obligó a desalojar a decenas de miles de personas, según anunció anteayer en una rueda de prensa el presidente Ferdinand Marcos Jr.
En la localidad de Camalig (72,000 habitantes), a 11 kilómetros del volcán y donde cientos de personas ya fueron desalojadas, las autoridades locales revelaron a EFE que decenas de residentes se prestaron como voluntarios para la enseñanza de los niños cuyas clases fueron suspendidas, además de ayudar con tareas de limpieza y organización.
También en Camalig, el gobierno regional empezó a ofrecer trabajo a las familias más necesitadas que dejaron sus casas a unos kilómetros del allí, desde asistencia en la limpieza de los centros hasta labores de cocina.
El volcán Mayón, debido a la belleza de su forma cónica casi perfecta, es de los grandes atractivos turísticos de la zona. Su última erupción fue en 2018, cuando más de 75,000 personas tuvieron que ser desalojadas. La erupción mas letal del Mayón tuvo lugar en 1814, cuando unas 1,200 personas murieron enterradas por ríos de lava y caídas de rocas volcánicas, según Phivolcs.
