WASHINGTON (EFE).— La lucha por suceder al republicano Kevin McCarthy como líder de la Cámara Baja de Estados Unidos se abrió ayer con aliados del expresidente Donald Trump (2017-2021), como Jim Jordan, en liza.
El presidente del Comité Judicial de ese hemiciclo se postuló ayer oficialmente al cargo alegando que el país está en una “encrucijada” y que los republicanos deben unirse para cumplir su promesa a los estadounidenses.
Jordan tiene ya el apoyo de Matt Gaetz, el legislador responsable de la destitución anteayer de McCarthy al presentar una moción en su contra que fue aprobada por 216 votos a favor y 210 en contra, haciendo historia al revocar por primera vez en el país a un líder de la Cámara Baja.
De momento la presidencia la ocupa de manera interina Patrick McHenry, designado por McCarthy para ese fin, tal y como lo establecen las normas internas de la cámara.
El representante del décimo distrito de Carolina del Norte es conocido por haber sido uno de los principales negociadores conservadores del aumento del techo de la deuda nacional.
Su presidencia en funciones comenzó con dos movimientos simbólicos, la expulsión de sus respectivas oficinas de la expresidenta de esa misma cámara Nancy Pelosi y del exlíder de la mayoría demócrata allí hasta el pasado enero, Steny Hoyer, en supuesta represalia por la falta de apoyo demócrata a McCarthy.
McCarthy, a quien en enero le costó 15 intentos lograr la presidencia, anunció anteayer que no pretende presentarse de nuevo ni que tenía problema alguno con haber perdido su trabajo por hacer “lo correcto”.
Su sucesión apremia porque hasta que no haya nuevo presidente esa cámara queda en la práctica paralizada, en plena negociación de financiación adicional a Ucrania y de los presupuestos del actual año fiscal en Estados Unidos, tras la prórroga de 45 días acordada el pasado sábado “in extremis”.
