Narges Mohammadi, en una reunión en agosto de 2007
Narges Mohammadi, en una reunión en agosto de 2007

TEHERÁN (EFE).— La Nobel de la Paz iraní, Narges Mohammadi, comenzó ayer una huelga de hambre para protestar por la negación de cuidados médicos en prisión y el uso obligatorio del velo islámico en el país.

“Narges Mohammadi informó a su familia, a través de un mensaje, que comenzó una huelga de hambre”, indicaron en la red social Instagram familiares de la activista, que tiene problemas de salud.

La Nobel, encarcelada en la prisión de Evin de Teherán, inició la huelga de hambre para denunciar la “política de la República Islámica de retrasar y desatender los cuidados médicos de los prisioneros enfermos”.

Esa falta de cuidados médicos se traduce en la “pérdida de salud y de vidas”, de acuerdo con el comunicado difundido por la familia de la encarcelada.

Política de muerte

La activista también quiere denunciar la “política de muerte o velo obligatorio para las mujeres iraníes”.

La familia afirmó que Narges Mohammadi necesita “cuidados médicos urgentes” en un centro especializado en el pulmón y el corazón, algo a lo que se niegan las autoridades del país persa.

“Rehúsan darle acceso a los cuidados médicos que necesita desde hace una semana”, denunciaron los familiares.

Las autoridades iraníes negaron la semana pasada transportar a Narges Mohammadi a un hospital para someterse a una revisión del pulmón y el corazón porque se negó a usar un hiyab.

“Un fiscal ha dado órdenes para que no sea trasladada al hospital bajo ninguna circunstancia si no se cubre con un velo”, denunció entonces la familia de la activista.

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