WASHINGTON (AP).— La Cámara de Representantes votó ayer a favor de la expulsión del republicano George Santos tras un informe de la Comisión de Ética que lo acusó, entre otras faltas, de usar dinero de su campaña para gastos personales.
Fue apenas el sexto integrante en la historia de la cámara baja en sufrir la máxima sanción.
La votación fue de 311 a 114. La expulsión requiere una mayoría de dos tercios de la cámara, un umbral deliberadamente alto, pero el informe de la Comisión de Ética, que lo acusa de violar la ley federal, resultó lapidario.
Cuando empezó a quedar claro que la expulsión era un hecho, Santos se echó su abrigo sobre los hombros, estrechó la mano de algunos legisladores de derecha que votaron contra la expulsión y salió del recinto.
El presidente de la cámara, el republicano Mike Johnson, llamó al orden e instruyó solemnemente al secretario que informara al gobernador de Nueva York que el escaño que era de Santos quedaba vacante.
Santos había encabezado su propia defensa en la cámara durante el debate y realizado una conferencia de prensa y entrevistas.
“No me quedaré cruzado de brazos”, dijo Santos durante el debate de anteanoche.
“El pueblo del Tercer Distrito de Nueva York me envió aquí. Si ellos quieren que me vaya, ustedes tendrán que acallar a esa gente y realizar la votación”.
De las expulsiones anteriores, tres fueron por deslealtad a la Unión durante la Guerra Civil.
Las otras dos fueron de legisladores condenados previamente de crímenes en cortes federales.
