Un activista a favor de financiar la agricultura, en la cumbre climática COP28, en Dubái. Los carteles dicen “Apoyen prácticas agroecológicas resilientes” y “Sin campesinos no hay comida, no hay vida”
Un activista a favor de financiar la agricultura, en la cumbre climática COP28, en Dubái. Los carteles dicen “Apoyen prácticas agroecológicas resilientes” y “Sin campesinos no hay comida, no hay vida”
  • Para el agricultor y líder comunitario José Ángel Coto Hernández, de El Salvador, la clave está en que los gobiernos fortalezcan la agricultura familiar. A la derecha, panfletos que anuncian a Azerbaiyán como sede de la COP29
  • Un activista a favor de financiar la agricultura, en la cumbre climática COP28, en Dubái. Los carteles dicen “Apoyen prácticas agroecológicas resilientes” y “Sin campesinos no hay comida, no hay vida”
  • “La tierra ya no está produciendo igual, entonces la familia opta por que el hijo pueda marchar afuera. Los jóvenes salen a buscarse fuentes de trabajo”, manifestó Mariela Melgar, mujer indígena de la Nación Guaraní de Bolivia
  • Visitantes participan en juegos temáticos sobre la protección del medio ambiente en la cumbre de la ONU sobre el cambio climático

DUBÁI (EFE).— Mucha tecnología para la transición ecológica, pero poca mano de obra. Uno de los grandes temores de los campesinos en Iberoamérica es que nadie les suceda en el campo, ya que sin políticas e incentivos, la migración de los jóvenes a la ciudad se convierte en el plato de cada día.

“Tenemos una preocupación de algo que nosotros llamamos ‘sucesión rural’: quién va a suceder las propiedades de aquí a 10, 15, 20, 30 años”, afirmó a EFE el campesino familiar brasileño Alberto Broch, presidente de la Confederación de Organizaciones de Productores Familiares del Mercosur Ampliado (Coprofam).

Indicó que los países de la región iberoamericana no cuentan con “políticas de incentivo” para hacer esa transmisión generacional: hay un “contingente grande de jóvenes que quiere permanecer acá, pero no puede porque no tiene políticas, no tiene acceso a la tierra, no tiene acceso a tecnología…”, aseveró desde el pabellón de la Naturaleza en la Cumbre del Clima COP28.

Para el agricultor y líder comunitario José Ángel Coto Hernández, de El Salvador, la clave está en que los gobiernos fortalezcan la agricultura familiar, que haya “políticas públicas donde el agricultor se sienta parte” y donde “te garanticen que vas a crear iniciativas económicas rentables que te van a generar empleo en el territorio rural y que atraigan a los jóvenes”, afirmó a EFE.

“Los jóvenes necesitan algo para hoy. Los jóvenes no tienen el mismo pensamiento que nosotros”, señaló Hernández, que en los últimos años ha ocupado el cargo de presidente de la Confederación de Federaciones de la Reforma Agraria Salvadoreña (Confras) y la representación regional del Programa Regional de Diálogo Rural (Pdrr).

Estos jóvenes son migrantes climáticos, ya que “la tierra ya no está produciendo igual, entonces la familia opta por que el hijo pueda marchar afuera. Los jóvenes salen a buscarse fuentes de trabajo”, aseguró, Mariela Melgar, mujer indígena de la Nación Guaraní de Bolivia, que asume la cartera de Género dentro de la Junta Zonal de la Asamblea del Pueblo Guaraní zona Yaku-Igua.

SectorAgricultura

La agricultura familiar es un sector clave para lograr la erradicación del hambre y el cambio hacia sistemas agrícolas sostenibles.

Advertencia

Así lo advirtió la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Los aliados

La FAO llama a estos pequeños agricultores los “aliados de la seguridad alimentaria”.

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