BARRANQUILLA, Colombia (EFE).— Sincronizadas comparsas ataviadas con brillantes trajes de plumas, lentejuelas y canutillos, además de la música y la danza que trajeron a América los esclavos africanos, fueron las notas predominantes en el Cumbiódromo de la Vía 40 durante el tercer día de desfiles del Carnaval de Barranquilla.
La Gran Parada de Comparsas de ayer mostró un espectáculo en movimiento lleno de fuerza, puesta en escena y colorido en el que participaron 112 grupos de bailarines durante el Carnaval de Barranquilla, declarado por la Unesco hace 20 años Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.
Marimondas, Negritas Puloy, Monocucos, personajes típicos de este desfile, no solamente danzaron con ritmos modernos y afroantillanos, sino que pusieron a bailar a los asistentes que por tercer día consecutivo se apostaron a lado y lado de la vía bajo un aplastante sol y a 40 grados.
Con mixturas coreográficas en las que predomina la herencia africana, las comparsas cantaron y bailaron con ritmos de diferentes nacionalidades.
Samba, salsa, reguetón, champeta y hasta música electrónica se mezclaron con ritmos colombianos como la cumbia, el porro, el mapalé, el son de negro y el merecumbé.
La Gran Parada de Comparsas, el último de los desfiles por el Cumbiódromo de la Vía 40, fue presidida por la Reina del Carnaval, Melissa Cure Villa, quien lució un diseño inspirado en “Joselito Carnaval” vivo y disfrutando de la fiesta, una creación del reconocido diseñador de modas Alfredo Barraza.
De un vistazo
Recorrido
La fiesta popular más importante de Colombia termina hoy martes con un recorrido por calles del norte de Barranquilla.
“Joselito”
Se trata de un “cortejo fúnebre” que a ritmo de parodia despide a “Joselito” en medio de las ocurrencias, el llanto y las risas de quienes gozaron, bailaron y disfrutaron con el Carnaval de Barranquilla.






