MIAMI (EFE).— El hijo primogénito y homónimo del expresidente Donald Trump recibió y abrió en su casa de Florida una carta que contenía un polvo blanco del que aun se desconoce exactamente su naturaleza, informaron ayer martes medios locales citando a fuentes cercanas a la familia.
“Los resultados del test al que se sometió la sustancia no dieron certeza de qué se trata exactamente, pero los funcionarios que acudieron (a la casa de Donald Trump Jr.) no creen que sea letal”, dijo un portavoz del hijo del expresidente a la cadena ABC News.
El hijo de Trump , que tiene otros dos hijos varones y dos hijas, abrió ayer por la tarde la carta llegada a su domicilio en Jupiter (Florida), localidad cercana a Palm Beach, donde reside su padre, y al ver el polvo blanco en su interior la dejó inmediatamente y avisó a la policía.
Un equipo del que formaban parte especialistas en manejo de sustancias peligrosas fue a la casa de Donald Trump Jr , se hizo cargo de la carta y la llevó a un laboratorio para estudiar.
Según la cadena CBS, como los primeros análisis no fueron concluyentes, se están realizando otros.
Al mismo tiempo se abrió una investigación en la que participan, además de policías federales, agentes de la Oficina del Alguacil del condado Palm Beach y colaboran funcionarios del servicios postal de EE.UU.
El primógenito del expresidente dijo al medio conservador MxM News que es la segunda vez que recibe una carta con una sustancia en su interior.
“Si esto le hubiera pasado dos veces a un demócrata prominente, habría habido audiencias en el Congreso, pero como me apellido Trump, los medios se olvidarán de esto en un día”, lamentó.
Donald Trump Jr., de 46 años, es el hijo mayor del expresidente (2017-2021), quien está en campaña para obtener la nominación presidencial republicana para competir en las elecciones de noviembre de este año, después de haber sufrido una derrota en las urnas en 2020 que nunca ha reconocido.
El político de 77 años ha arrasado en todas las elecciones primarias celebradas y acaba de derrotar a la exgobernadora Nikki Haley, la única otra aspirante a la nominación republicana, en el estado natal de ella, Carolina del Sur.
Al mismo tiempo está envuelto en una maraña de procesos judiciales por acusaciones que van desde su presunta implicación en una insurrección para impedir que Joe Biden asumiera la Presidencia, hasta agresiones sexuales y pagos indebidos a un actriz porno a cambio de su silencio.
