PERRY, Florida, EE.UU. (AP).— Las lloviznas causadas por el huracán Helene dejaron a varias personas varadas, sin refugio y esperando ser rescatadas hoy sábado, mientras se iniciaron los trabajos de limpieza de una tempestad que causó al menos 56 muertes, una destrucción generalizada en el sureste de Estados Unidos y dejó a millones de clientes sin electricidad.

“Nunca había visto a tantas personas sin hogar como lo he hecho ahora”, expresó Janalea England, de Steinhatchee, Florida, una pequeña localidad de río en la zona rural del norte del estado, mientras convertía su negocio de pescado en un lugar de donaciones para amigos y vecinos, muchos de los cuales no tenían aseguradas sus viviendas.

Helene tocó tierra firme en el norte de Florida como un huracán de categoría 4 el jueves 26 de septiembre en la noche con vientos de 225 kilómetros por hora (140 millas por hora).

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Georgia, destruida

Desde ese momento, avanzó rápidamente a través de Georgia, donde el gobernador Brian Kemp dijo hoy sábado que parecía que había “explotado una bomba” luego de ver, desde el cielo, casas destrozadas y autopistas cubiertas de escombros.

Carolina del Norte y del Sur

Ya debilitada, Helene azotó Carolina del Norte y del Sur, así como Tennessee, con lluvias torrenciales, que causaron que los arroyos y ríos se desbordaran y llevando al límite las represas.

El oeste de Carolina del Norte quedó prácticamente incomunicado debido a los deslaves y las inundaciones que obligaron a cerrar la autopista interestatal 40 y otras carreteras.

Unicoi, Tennessee, inundado

Ya se realizaron cientos de rescates acuáticos, pero ninguno más dramático que el efectuado en el condado rural de Unicoi, en el este de Tennessee, donde decenas de pacientes y trabajadores fueron sacados en helicóptero del techo de un hospital el viernes.

Buncombe, también bajo agua

Y los rescates continuaron al día siguiente en el condado de Buncombe, Carolina del Norte, donde parte de Asheville estaba bajo el agua.

“Decir que esto nos tomó por sorpresa sería quedarse corto”, comentó Quentin Miller, jefe policial del condado.

Aunque varias personas murieron en el condado, el director de Servicios de Emergencia, Van Taylor Jones, dijo que no estaba preparado para informar de los detalles, en parte porque las torres de telefonía móvil caídas dificultaron los esfuerzos para ponerse en contacto con los familiares.

Los familiares publicaron desesperados pedidos de ayuda en Facebook. Entre quienes esperaban noticias de sus seres queridos estaba Francine Cavanaugh, cuya hermana le dijo que iba a revisar cómo estaban unos huéspedes en una cabaña de vacaciones mientras la tormenta empezaba a azotar Asheville.

Cavanaugh, quien vive en Atlanta, no ha podido contactar a su hermana desde entonces. “Creo que la gente está completamente varada”, expresó, al respecto.

La tormenta, que ahora es un ciclón post-tropical, pasaría sobre el Valle de Tennessee hoy sábado y mañana domingo, informó el Centro Nacional de Huracanes.

Inundaciones “catastróficas”.

Helene ocasionó las peores inundaciones en un siglo en Carolina del Norte, donde el gobernador Roy Cooper las describió como “catastróficas” mientras equipos de búsqueda y rescate de 19 estados y del gobierno federal acudían a ayudar.

Una comunidad, Spruce Pine, fue anegada con más de 60 centímetros (2 pies) de lluvia desde el martes hasta el sábado.

Récord de lluvia en Atlanta

Y en Atlanta cayeron 28.24 centímetros (11.12 pulgadas) de lluvia en 48 horas, un récord en ese periodo desde que comenzaron los registros en 1878.

El presidente estadounidense, Joe Biden, dijo hoy sábado que la devastación causada por el paso de Helene es “abrumadora” y prometió que enviará ayuda.

Helene es el ciclón tropical más mortífero para Carolina del Sur desde que el huracán Hugo mató a 35 personas cuando tocó tierra al norte de Charleston en 1989.

También se han registrado muertes en Florida, Georgia, Carolina del Norte y Virginia.

Cuantifican los daños de Helene

Según Moody’s Analytics, se prevén entre 15,000 y 26,000 millones de dólares en daños materiales.

La estimación preliminar de AccuWeather de los daños totales y las pérdidas económicas de Helene en Estados Unidos se sitúa entre 95,000 y 110,000 millones de dólares.

El cambio climático ha exacerbado las condiciones que permiten que prosperen este tipo de tormentas, que se intensifican rápidamente en aguas más cálidas y se convierten en potentes ciclones a veces en cuestión de horas.