El papa León XIV saluda a los fieles que asistieron el miércoles a su audiencia general semanal, a su llegada a la Plaza de San Pedro. Ayer el nuevo pontífice visitó la villa de Castel Gandolfo, a las afueras de Roma
El papa León XIV saluda a los fieles que asistieron el miércoles a su audiencia general semanal, a su llegada a la Plaza de San Pedro. Ayer el nuevo pontífice visitó la villa de Castel Gandolfo, a las afueras de Roma

CIUDAD DEL VATICANO (EFE).— El papa León XIV apeló a la necesidad de que católicos y menonitas —una de las corrientes herederas del movimiento anabaptista— “se esfuercen al máximo por vivir el mandamiento del amor, el llamado a la unidad cristiana y el mandato de servir al prójimo”.

Todo ello “enfatiza la necesidad de honestidad y amabilidad” en la reflexión de la “historia compartida” entre ambas comunidades religiosas, dijo ayer el pontífice en la conmemoración del 500 aniversario del nacimiento del movimiento anabaptista, corriente protestante surgida a comienzos del siglo XVI que hoy en día incluye a comunidades como los amish o menonitas.

Esto “incluye heridas dolorosas y narrativas que influyen en las relaciones y percepciones entre católicos y menonitas hasta hoy”, agregó en un mensaje a los asistentes de este evento celebrado en Zúrich, Suiza, difundido por la sala de prensa de la Santa Sede.

Ante ello, León XIV destacó la importancia de la “purificación de la memoria” y la necesidad de hacer “una relectura común de la historia” para “sanar las heridas del pasado y construir un nuevo futuro mediante la valentía de amar”.

“Solo así el diálogo teológico y pastoral pueden dar fruto, un fruto duradero”, concluyó.

Ayer mismo, León XIV visitado por sorpresa la villa pontificia de Castel Gandolfo, a las afueras de Roma y que fue lugar de veraneo de los papas hasta la llegada de Francisco, y se detuvo sobre todo en los jardines, donde su antecesor puso en marcha el “Borgo Laudato Si”, un proyecto de ecodiversidad.

El Vaticano no dio más detalles sobre la visita a Castel Gandolfo, adonde Francisco acudió solo en una ocasión a ver a Benedicto XVI, el 23 de marzo de 2013. Nunca más regresó y el palacio se convirtió en un museo.

En estos primeros días de su pontificado, el Papa ha sorprendido con sus salidas del Vaticano como la que hizo el martes 20 cuando visitó el dicasterio de los Obispos, que dirigió desde el 30 de enero de 2023 cuando Francisco le nombró, hasta entrar en el cónclave que le eligió Papa.