Turistas con una sombrilla caminan ante el antiguo templo del Partenón. La ola de calor se extiende en todos los continentes
Turistas con una sombrilla caminan ante el antiguo templo del Partenón. La ola de calor se extiende en todos los continentes

CIUDAD DE MÉXICO.— El calor extremo se ha convertido en uno de los riesgos emergentes más letales para la humanidad.

De acuerdo con el reporte Sonar 2025 de la firma aseguradora Swiss Re, cada año mueren hasta medio millón de personas por sus efectos, una cifra que supera el impacto combinado de inundaciones, terremotos y huracanes.

Según el informe, alrededor de 480 mil muertes anuales son atribuibles a olas de calor, debido a que el estrés térmico puede provocar desde agotamiento e insolación hasta insuficiencia orgánica. Además, agrava enfermedades cardiovasculares y respiratorias, afectando principalmente a personas de edad avanzada y mujeres embarazadas.

El reporte subraya que el problema no solo tiene impacto humano, sino también económico e industrial. Sectores como la energía y las telecomunicaciones enfrentan crecientes riesgos debido a fallas en sistemas de enfriamiento, sobrecalentamiento de redes y daños en infraestructura crítica.

Jérôme Haegeli, economista en jefe del Grupo Swiss Re, advierte que el calor extremo solía considerarse un “peligro invisible”, pero la realidad actual obliga a reconocer sus verdaderos costos. En julio de 2024 se registraron los tres días más calurosos de la historia.

La industria de telecomunicaciones también enfrenta fallos por calentamiento en cables y centros de datos. Las olas de calor impactan los sistemas de refrigeración, lo que podría provocar interrupciones masivas en servicios esenciales.