FRÁNCFORT (EFE).— El grupo Volkswagen, al que pertenecen marcas como VW, Audi, Porsche, Seat y Cupra, obtuvo un beneficio neto atribuido de 4,005 millones de euros, un 36.6% menos que el año anterior, en un entorno muy difícil para la compañía.
Volkswagen informó ayer que el resultado operativo empeoró entre enero y junio hasta 6,707 millones de euros, un 32.8% más bajo que hace un año, por lo que la rentabilidad operativa sobre las ventas bajó hasta el 4.2% (6.3% en el primer semestre de 2024).
La facturación prácticamente se mantuvo en el primer semestre en 158,364 millones de euros (-0.3%).
“El grupo Volkswagen mantuvo su posición en un entorno extremadamente desafiante”, consideró su consejero delegado, Oliver Blume, al presentar el balance del primer semestre.
“Nuestras cifras de ventas se mantienen estables en un mercado global competitivo. En Europa ampliamos nuestra posición de liderazgo en la movilidad eléctrica, con una cuota de mercado del 28% y los libros de pedidos siguen bien llenos”, añadió Blume.
El grupo entregó a los clientes en el primer semestre 4,405 millones de unidades, un 1.3% más que un año antes. Por ello Blume prevé que “la tendencia positiva se mantenga en el segundo semestre” apoyada por la ofensiva de producto y la buena demanda.
