LOS ÁNGELES.- Vecinos de una pequeña ciudad de Los Ángeles pidieron el miércoles “justicia” por el asesinato de la peruana Sheylla Gutiérrez Rosillo que, según activistas, no denunció ser víctima de violencia doméstica ante el temor de ser detenida por las autoridades de inmigración.
El cuerpo de la madre de tres niños fue encontrado el fin de semana pasado en un sector del Bosque Nacional de Los Ángeles, tras haber sido reportada como desaparecida por sus amigas el pasado 12 de agosto.
El Departamento del Alguacil de Los Ángeles (LASD) amplió la búsqueda de Gutiérrez Rosillo, de 33 años, después que varios vídeos captaran a su esposo, Jossimar Cabrera, arrastrando lo que parece ser el cuerpo de la mujer envuelto en una lona por el corredor del edificio donde vivían en Lancaster, una ciudad del condado de Los Ángeles.
“Queremos hacer un llamado para que se haga justicia y la muerte de Sheylla no quede impune”, dijo Miguel Coronado, de la organización Dr. Suarez Coronado, Agents of Change, que encabezó una manifestación.
Sheylla quería terminar y él la mató
El activista organizó una vigilia en honor a la peruana s a la que asistieron amigos que aseguraron que la mujer era víctima de violencia doméstica.
“Ella quiso comenzar una nueva vida aquí en EE.UU., pensó darle una nueva oportunidad a su esposo por sus hijos, pero cuando se dio cuenta que el maltrato no había terminado, decidió abandonar a su esposo y ahí fue cuando ocurrió la tragedia“, cuenta Coronado.
Se conoció que Cabrera, de 36 años, viajó con sus tres hijos de 3, 7 y 9 años de regreso Perú, donde fue detenido pero dejado en libertad por las autoridades de ese país.
En la vigilia los allegados a Gutiérrez Rosillo presionaron al LASD para que busque la extradición de Cabrera y se preste mayor atención a los casos de violencia doméstica. También hicieron un llamado al Departamento de Justicia de EE.UU. para que se involucre.
“Sheylla (Gutiérrez Rosillo) temía ser deportada si buscaba ayuda de las autoridades, y en la actual situación y redadas es comprensible que ella se haya quedado callada”, reflexionó Coronado.
El activista y educador subrayó que ha conocido varios casos de inmigrantes que son víctimas de delitos y desconfían de buscar ayuda de las autoridades por miedo a ser detenidos.
Coronado asegura que el caso de la joven madre peruana ejemplifica “el daño” que se le está haciendo a la comunidad con la campaña de deportaciones masivas del presidente Donald Trump.
El matrimonio y los tres niños habían ingresado por la frontera sur de EE.UU. en 2023 en busca de asilo y se habían radicado en Lancaster.
