MOSCÚ (EFE).— Rusia y la Unión Europea (UE) se disputarán mañana domingo la lealtad de los moldavos en unas elecciones parlamentarias cruciales para definir el rumbo político de un país que está pagando un alto precio por su vecindad con la guerra en Ucrania.
“Hoy les digo con toda la seriedad que nuestra soberanía, independencia, integridad y futuro europeo están amenazados”, dijo la presidenta moldava, Maia Sandu, a pocos días de los comicios.
Según la mandataria, el Kremlin está “gastando cientos de millones de euros en la compra de cientos de miles de votos a ambos lados del Dniéster y más allá de las fronteras del país”.
Mientras, la oposición moldava, partidaria del acercamiento a Moscú, acusó a las autoridades de “intimidar” a los votantes y tachó al gobierno de ser “marionetas” de Bruselas.
En los comicios presidenciales del año pasado, los partidarios de Rusia y la UE ya se fajaron en una ajustada pugna electoral, que finalmente fue ganada por la europeísta Sandu.
La principal incógnita de estos comicios es si el gobernante Partido Acción y Solidaridad (PAS) renovará su actual mayoría en el Parlamento, suficiente para gobernar sin pactos.
Actualmente, el PAS cuenta con 63 de los 101 mandatos en el Parlamento unicameral de Moldavia al obtener el 52.80% de los votos en las parlamentarias de 2021.
El partido de Sandu apuesta por la entrada de la antigua república soviética en la Unión Europea para 2030.
El modelo económico que defiende la formación busca acercar la legislación a la europea para facilitar el acceso a fondos de la UE destinados al desarrollo de infraestructuras, energía y agricultura.
Sospechosos
Detienen a a dos sospechosos de entrenar a voluntarios para desestabilizar Moldavia.
Revoltosos electorales
La Policía serbia detuvo a dos sospechosos de entrenar a más de cien personas en tácticas para causar desórdenes en las elecciones que se celebran en Moldavia el próximo fin de semana, informó ayer viernes el Ministerio del Interior serbio.
