WASHINGTON (EFE).— El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, negó ayer que la administración de Donald Trump entregue fondos directos a la Argentina y precisó que el acuerdo en negociación corresponde a una línea de intercambio de divisas.
“Para que quede claro, lo que está haciendo Estados Unidos es concederles una línea de swap. No estamos inyectando dinero en Argentina, ¿de acuerdo?”, declaró Bessent en una entrevista con la cadena CNBC.
El funcionario indicó que las conversaciones entre los bancos centrales contemplan un acuerdo por 20,000 millones de dólares para fortalecer la estabilidad financiera del país sudamericano. Además, señaló que Washington está dispuesto a comprar bonos argentinos en dólares y a ofrecer un crédito en el Fondo de Estabilización del Tipo de Cambio.
El anuncio ocurre en medio de una semana de fuerte volatilidad en los mercados financieros de Argentina, con bonos en caída, el peso devaluándose frente al dólar y el riesgo país superando los 1,200 puntos.
La semana pasada, Bessent y el presidente Donald Trump se reunieron en Nueva York con el mandatario argentino, Javier Milei, en el marco de la Asamblea General de la ONU. En ese encuentro, Trump respaldó abiertamente al jefe de Estado argentino de cara a las elecciones de 2027.
El 14 de octubre próximo, Milei será recibido en la Casa Blanca por Trump para continuar el diálogo bilateral. Según Bessent, esa visita será clave para “avanzar de forma significativa en las conversaciones sobre opciones de apoyo financiero”.
Los mercados reaccionaron inicialmente con optimismo al mensaje del secretario en su cuenta de X, donde aseguró que Estados Unidos está “totalmente preparado” para respaldar a Argentina. Sin embargo, tras la aclaración de que se trata de un swap y no de un desembolso de fondos frescos, bonos y acciones retrocedieron y el riesgo país escaló a 1,264 puntos.
El Tesoro estadounidense había adelantado hace una semana que, además del acuerdo cambiario, se evaluaba un crédito stand-by y la compra de deuda pública. Bessent incluso mencionó que, “inmediatamente después de las elecciones”, se trabajará en un plan para atender los vencimientos de deuda argentina.
No obstante, persisten dudas sobre el alcance y el calendario de esas medidas. Analistas señalan que el gobierno de Milei continúa utilizando dólares de las reservas para intervenir en el mercado cambiario, lo que contradice el objetivo de fortalecer los activos del Banco Central sin depender de financiamiento externo.
En paralelo, el Congreso argentino rechazó los vetos presidenciales a dos leyes que aumentaban fondos para universidades públicas y hospitales pediátricos, lo que representó un nuevo revés político para el oficialismo, minoritario en cámaras.
El Fondo Monetario Internacional instó al Ejecutivo argentino a buscar consensos amplios para garantizar la aplicación de su programa de reformas y reiteró su respaldo a la asistencia prometida por Estados Unidos.
En el terreno económico, Milei admitió esta semana una desaceleración de la actividad, aunque responsabilizó a la oposición peronista de obstaculizar el rumbo de su gobierno.
La incertidumbre económica mantiene bajo presión a los mercados, a tres semanas de las elecciones legislativas del 26 de octubre próximo.
