Curt Andersen sale del juzgado del condado de Boone tras comparecer en una audiencia por cargo de homicidio voluntario. La víctima es María Florinda Ríos Pérez de Velásquez, una trabajadora guatemalteca
Curt Andersen sale del juzgado del condado de Boone tras comparecer en una audiencia por cargo de homicidio voluntario. La víctima es María Florinda Ríos Pérez de Velásquez, una trabajadora guatemalteca

Este viernes un juez fijó fianza de 25,000 dólares para un hombre de Indiana, Estados Unidos, acusado de matar a una trabajadora de limpieza guatemalteca que llegó a su casa por error.

El lunes pasado, fiscales acusaron a Curt Andersen de homicidio voluntario de María Florinda Ríos Pérez de Velásquez, de 32 años, ocurrido el 5 de noviembre.

Andersen, de 62 años, hizo su primera aparición en la Corte Superior del condado de Boone este viernes por la mañana, vestido con overol naranja de prisión y un chaleco blindado.

Medidas a hombre acusado de matar a guatemalteca

Además de fijar la fianza, el juez Matthew Kincaid ordenó a Andersen entregar su pasaporte y programó un juicio con jurado que comenzará el 30 de marzo, según los registros judiciales en línea.

El viernes se dejaron mensajes de correo de voz y correo electrónico para el abogado de Andersen, Guy Relford. El fiscal del condado de Boone, Kent Eastwood, se negó a comentar sobre el caso.

Alexander Limontes, abogado que representa a la familia de Ríos, dijo en un comunicado que los fiscales solicitaron una fianza de 50,000 dólares y el juez Kincaid “debería haber honrado esa solicitud y establecido la detención domiciliaria como condición para la liberación”.

“María era una madre y esposa trabajadora que estaba presente para su familia, amigos y comunidad todos los días”, señaló.

Guatemalteca asesinada, madre de 4 hijos

Simplemente estaba haciendo su trabajo. Para su familia, la audiencia de fianza de hoy es otro doloroso recordatorio de la pérdida que sufrieron y del largo camino hacia la justicia que tienen por delante”.

El hermano de Ríos la describió en una página de recaudación de fondos como madre de cuatro hijos.

Según documentos judiciales, Ríos y su esposo formaban parte de un equipo de limpieza de casas y fueron a la casa de Andersen por error.

Cuando intentaban abrir la puerta con una llave que su empresa les dio, Andersen disparó un tiro a través de la puerta sin previo aviso. La bala le dio a Ríos en la cabeza. Su esposo no resultó herido.

Andersen dijo a los investigadores que escuchó a alguien tratando de abrir la puerta principal y pensó que intentaba entrar en su casa.

Límites de la ley de defensa propia en Indiana

El caso pondrá a prueba los límites de la ley de defensa propia de Indiana, que permite a las personas usar fuerza letal para detener a alguien que creen de forma razonable que está entrando ilegalmente en su vivienda.

La policía dice que no hay evidencia de que la guatemalteca entrara a la casa antes de ser baleada.

Relford, el abogado defensor, sostiene que Andersen tenía todas las razones para creer que sus acciones estaban justificadas bajo la ley, pero no ha dado más detalles públicamente.

La familia de Ríos planeaba regresar su cuerpo a Guatemala mañana sábado. Se programó un funeral para el domingo en Cabricán, pueblo en el suroeste de ese país.