En el Caribe existe una paradisíaca playa donde, por insólito que parezca, sus habitantes no tienen derecho a usarla, es una amplia extensión de arena blanca que bordea el mar turquesa, cuya belleza te deja paralizado.
En 2020, ese mismo tramo de arena se vendió a un promotor privado para convertirlo en un complejo turístico y residencial de lujo multimillonario. Se construyó un muro de cemento y la playa se cerró a los lugareños.
Si tras leer el título piensas en Tulum porque en el Parque del Jaguar que opera el Ejército Mexicano han impedido el acceso a las playas, estás “tibio”, pero no se trata de esa también hermosa playa, porque los pobladores se han manifestado y protestado para hacer valer la ley, además de exigir el libre tránsito en ellas.
En realidad se trata de la playa de Mammee Bay, donde es común observar barcos de pescadores atracados después de un día de trabajo y niños jugando en la arena.
Los pescadores que vivían en la cercana comunidad de Steer Town se vieron repentinamente impedidos de acceder a las aguas donde habían botado sus barcos durante generaciones.
El ingreso al popular lugar para nadar, el Roaring River, también se bloqueó cuando el gobierno vendió los terrenos circundantes a la empresa China Harbor Engineering Company para construir residencias privadas.
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“¿Cómo se puede usar una playa o un río durante (cientos de) años y, en cuestión de días, ya no se tiene acceso a ellos?” dijo a BBC Devon Taylor, cofundador de la organización Movimiento Ambiental por el Derecho a la Playa de Jamaica (JaBBEM, por sus siglas en inglés).
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La batalla por las playas de Jamaica: privatización
Para muchos viajeros extranjeros, Jamaica es sinónimo de playas de arena blanca y palmeras ondulantes.
En 2024, una cifra récord de 4.3 millones de turistas acudió a la isla, y aunque muchos vinieron a chapotear en sus aguas cristalinas, estas mismas playas son cada vez más inaccesibles para los propios jamaiquinos.
De los 1,022 kilómetros de costa de la isla, solo el 0.6 % es público y de libre acceso para los residentes locales, reportó JaBBEM.
“Nuestros vínculos culturales con los espacios naturales se han visto diezmados”, dijo Taylor.
La privatización de las playas de Jamaica se ha estado desarrollando durante las últimas siete décadas, pero a medida que el número de complejos turísticos y desarrollos inmobiliarios de propiedad extranjera se ha multiplicado en los últimos cinco años, se ha acelerado el cierre de lugares apreciados por los locales como Mammee Bay.
En la actualidd, solo el 40% de los 4,300 millones de dólares que Jamaica genera en ingresos turísticos se queda en Jamaica. No obstante, los complejos hoteleros con todo incluido están en auge en las playas de la isla.
Crecimiento hotelero quita derecho a habitantes a usar playas
Para 2030, se prevé la construcción de 10,000 nuevas habitaciones en toda la isla, muchas de las cuales, incluyendo el Hard Rock Hotel de 1.000 habitaciones y el Moon Palace The Grand de 1,350 habitaciones en Montego Bay, se ubican en la costa y restringirán aún más el acceso de los jamaiquinos a su litoral.
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¿Qué dice la ley sobre el uso de playas en Jamaica?
Gran parte de este fenómeno se debe a una reliquia del casi siglo que la nación fue colonia británica: la Ley de Control de Playas de 1956, que otorga al Estado la propiedad del litoral y estipula que los jamaiquinos no tienen derecho público a nadar ni a acceder a la playa sin permiso.
Esta ley sigue permitiendo al gobierno transferir zonas costeras a manos privadas.
“Al aislar a los jamaiquinos del mar, de sus prácticas pesqueras tradicionales y de sus medios de vida, se está destruyendo la comunidad; en una o dos generaciones, ya no existirá”, declaró Marcus Goffe, abogado que representa a JaBBEM.
No fue hasta la formación de JaBBEM en 2021 que la lucha de los jamaiquinos por el acceso a las playas cobró fuerza.
Pobladores protestan, pero los ignoran
Los residentes exigen cada vez más la derogación de la Ley de Control de Playas y actualmente hay cinco casos judiciales en curso que buscan asegurar el acceso a las playas para los habitantes en toda la isla.
Estos incluyen Mammee Bay Beach;
- Providence Beach en Montego Bay (donde Sandals Resorts International planea construir bungalows sobre el agua);
- Bob Marley Beach, cuyas comunidades rastafari luchan contra un resort de lujo de US$ 200 millones;
- Little Dunn’s River y Blue Lagoon, que ha prohibido la operación de negocios locales de rafting desde agosto de 2022.
“En Montego Bay, quizás queden cuatro playas públicas”, declaró Monique Christie, coordinadora de JaBBEM.
Demanda contra Sandals Resorts
Christie también es una de las 10 personas que recientemente presentaron una demanda contra Sandals Resorts, que pretende privatizar Providence Beach, donde ella y su familia han nadado desde niña.
“No se trata solo de una cuestión de derechos. Comunidades como la nuestra están muy ligadas a nuestra tierra y a nuestro entorno natural: nuestros mares, el aire, la costa, la flora y la fauna”, señaló Goffe a Lebawit Lily Girma para BBC.
Pocas playas hermosas gratis en Jamaica
En las pocas playas hermosas y gratuitas de la costa norte de Jamaica, como Dead End Beach y Discovery Bay, las familias con niños disfrutan del reggae en el bar y restaurante del hotel, mientras los pescadores limpian y venden su pesca.
En importantes centros turísticos como Montego Bay y Ocho Ríos, los huéspedes de los complejos turísticos privados están cada vez más aislados de estos ambientes de la vida local.
