El director de Políticas de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca, Michael Kratsios, está muy pendiente de la inteligencia artificial China
El director de Políticas de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca, Michael Kratsios, está muy pendiente de la inteligencia artificial China

WASHINGTON (AP).— El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció medidas para frenar la explotación de modelos de inteligencia artificial (IA) desarrollados en ese país por empresas tecnológicas extranjeras, con señalamientos directos hacia China en el contexto de la creciente competencia global en el sector.

La advertencia se formalizó mediante un memorando emitido el jueves por Michael Kratsios, principal asesor científico y tecnológico de la Casa Blanca, quien acusó a entidades extranjeras, “principalmente radicadas en China”, de participar en campañas deliberadas para extraer capacidades de sistemas de IA estadounidenses.

Según el documento, estas prácticas, conocidas como “destilación”, implican reproducir funcionalidades de modelos avanzados mediante el entrenamiento de sistemas menos complejos con datos generados por los originales, lo que, a juicio del gobierno estadounidense, representa una explotación indebida de su innovación tecnológica.

Kratsios indicó que la administración trabajará de manera coordinada con empresas de IA en Estados Unidos para identificar estas actividades, fortalecer mecanismos de defensa y aplicar sanciones a quienes incurran en dichas prácticas.

El memorando surge en un momento en que China ha reducido la brecha tecnológica con Estados Unidos en materia de inteligencia artificial, de acuerdo con un informe del Instituto de IA Centrada en el Ser Humano de la Universidad de Stanford, que señala que la diferencia en el desempeño de modelos avanzados se ha “cerrado en la práctica”.

Desde Washington, la embajada de China rechazó las acusaciones. Su portavoz, Liu Pengyu, afirmó que su país se opone a la “supresión injustificada de empresas chinas” y reiteró el compromiso de promover el desarrollo tecnológico mediante cooperación y competencia “sana”.

En Pekín, el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, calificó los señalamientos como infundados y aseguró que difaman los logros de la industria china de inteligencia artificial, al tiempo que pidió a Estados Unidos respetar los hechos y fomentar la colaboración científica.

En paralelo, el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos respaldó de manera unánime un proyecto de ley que busca identificar a actores extranjeros involucrados en la extracción de características técnicas de modelos de IA de código cerrado.

La iniciativa contempla sanciones para quienes incurran en estas prácticas. El legislador republicano Bill Huizenga sostuvo que los “ataques de extracción de modelos” representan una nueva forma de coerción económica y robo de propiedad intelectual.

El debate se intensificó tras el lanzamiento del modelo de lenguaje de la startup china DeepSeek, que logró competir con sistemas estadounidenses a un costo considerablemente menor, lo que generó inquietud en los mercados tecnológicos.

David Sacks, exasesor de IA y criptomonedas del gobierno de Trump, aseguró que existen pruebas de que DeepSeek habría destilado conocimientos de modelos desarrollados en Estados Unidos, particularmente de OpenAI.

En febrero, OpenAI envió una carta a legisladores en la que advirtió sobre el riesgo de que China impulse una “IA autocrática” mediante la apropiación de innovación estadounidense, postura respaldada también por la firma Anthropic.

Esta última empresa acusó a laboratorios chinos de intentar extraer capacidades de su modelo Claude, aunque reconoció que la técnica de destilación puede ser legítima cuando se utiliza dentro de marcos éticos y legales.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán