Vista aérea de Bamako, la capital de Mali, el 25 de abril de 2026. (AP Foto)

DAKAR, Senegal (AP).— Hombres armados atacaron múltiples puntos de la capital de Mali, Bamako, así como otras ciudades del país, la mañana de este sábado, en lo que se perfila como un posible asalto coordinado, de acuerdo con residentes y autoridades.

El ejército maliense informó en un comunicado que “grupos terroristas armados no identificados” atacaron distintos objetivos, incluidos cuarteles en la capital. Añadió que las fuerzas de seguridad se encontraban “comprometidas con la eliminación de los atacantes” y, más tarde, aseguró que la situación estaba bajo control.

Un periodista de AP en Bamako reportó fuego sostenido de armas pesadas y ráfagas de fusiles automáticos en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Modibo Keïta, ubicado a unos 15 kilómetros del centro. También observó un helicóptero sobrevolando la zona.

El aeropuerto se encuentra junto a una base aérea de la Fuerza Aérea de Mali. Un residente cercano confirmó los disparos y señaló la presencia de al menos tres helicópteros en operación.

Violencia se extiende a otras ciudades

Reportes similares surgieron desde distintos puntos del país. En Kati, localidad cercana a la capital que alberga la principal base militar y donde reside el líder de la junta, el general Assimi Goita, vecinos indicaron que detonaciones y disparos los despertaron al amanecer.

Las redes sociales mostraron videos que muestran convoyes de hombres armados en camiones y motocicletas desplazándose por calles desiertas, mientras habitantes observaban desde sus viviendas.

En el norte, en ciudades como Kidal y Gao, también se registraron enfrentamientos. Imágenes difundidas en línea muestran intercambios de disparos y cuerpos tendidos en la vía pública.

Toma de zonas y versiones en disputa

Un exalcalde de Kidal afirmó que combatientes armados ingresaron a la ciudad y tomaron el control de algunos vecindarios tras enfrentamientos con el ejército. La declaración fue realizada bajo condición de anonimato por motivos de seguridad.

Por su parte, Mohamed Elmaouloud Ramadane, portavoz del movimiento separatista de Azawad, aseguró en redes sociales que sus fuerzas controlaban Kidal y partes de Gao. Estas afirmaciones no han sido verificadas de manera independiente.

El movimiento separatista, integrado principalmente por tuaregs, mantiene desde hace años una lucha por la creación de un estado independiente en el norte del país.

Testimonios de temor entre la población

En Gao, residentes reportaron que las explosiones comenzaron desde temprano y continuaban hacia el mediodía.

“La fuerza de las explosiones hace que las puertas y ventanas de mi casa tiemblen. Estoy muerto de miedo”, dijo un habitante que solicitó anonimato. Según su testimonio, los disparos provenían de instalaciones militares cercanas y del aeropuerto.

La embajada de Estados Unidos en Bamako emitió una alerta por “explosiones y disparos” cerca de Kati y del aeropuerto internacional, e instó a sus ciudadanos a resguardarse y evitar desplazamientos en la zona.

El mayor ataque en años, según analistas

Ulf Laessing, jefe del programa del Sahel en la Fundación Konrad Adenauer, señaló que podría tratarse del mayor ataque coordinado en años en Mali.

Advirtió además la posibilidad de cooperación entre el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), afiliado a Al Qaeda, y rebeldes tuaregs, una alianza que ya se había registrado en 2012.

Un conflicto que se agrava

Mali enfrenta desde hace más de una década una crisis de seguridad marcada por la presencia de grupos vinculados a Al Qaeda y al Estado Islámico, así como por movimientos separatistas en el norte.

La violencia se ha extendido a países vecinos como Níger y Burkina Faso, gobernados también por juntas militares tras golpes de Estado recientes.

En los últimos años, estos gobiernos han reducido su cooperación con países occidentales y han fortalecido vínculos con Rusia en materia de seguridad. Sin embargo, analistas advierten que los ataques insurgentes han aumentado, junto con denuncias contra fuerzas gubernamentales por presuntas violaciones a derechos humanos.

En 2024, un grupo afiliado a Al Qaeda se atribuyó un ataque contra el aeropuerto de Bamako y un campamento militar en la capital, con saldo de decenas de muertos.