MÉRIDA.- La doctrina social de la Iglesia y la inteligencia artificial marcan el contenido de la primera encíclica del León XIV, “Magnifica Humanitas”, la cual fue presentada hoy por el propio Papa, un hecho sin precedente.
Según analistas, surge como una actualización de la “Rerum Novarum”, encíclica escrita en 1891 por León XIII, a raíz de la revolución industrial y de la cual parte lo que hoy se conoce como Doctrina Social de la Iglesia. Hoy día, la inteligencia artificial es el punto de partida que obliga a sentar la postura ética y doctrinal de la Iglesia sobre el tema.
A continuación, varias claves para entender el tema.
¿Qué es una encíclica?
Una encíclica es, fundamentalmente, una carta que el Papa dirige a los obispos y a los fieles, con el objetivo de ofrecer guías claras sobre asuntos de alta relevancia moral, social o doctrinal.
Se les considera el principal documento pastoral emitido por un Papa, ya que pretenden orientar decisiones y estilo de vida de los católicos. Por otro lado, las primeras encíclicas de cada Pontífice suelen marcar las líneas de acción de su labor al frente de la Iglesia.
Primeras encíclicas de predecesores
En el caso del Papa Francisco su primera encíclica fue Lumen Fidei, publicada en 2013, la cual fue iniciada por Benedicto XVI para concluir el “Año de la Fe”. El pontífice argentino se encargó de concluirla e incorporó sus propias reflexiones. Su tema central es el significado, valor e importancia de la fe católica en el mundo contemporáneo.
En el 2015 vino Laudato Si, sobre el cuidado de “la casa común”. Dicha encíclica fue un llamado para proteger el medio ambiente y abordar la crisis climática.
La primera encíclica de Benedicto XVI fue Deus Caritas Est, publicada en 2005, sobre la esencia del amor cristiano. Juan Pablo II dedicó su primera encíclica a Jesucristo con Redemptor hominis, en 1979. Se centra en la dignidad humana, el valor de la redención de Cristo y la necesidad de la Iglesia de comprender profundamente al hombre.

¿De qué trata Magnifica Humanitas?
En el caso de Magnifica Humanitas, el Papa desglosa primero los elementos de la Doctrina Social de la Iglesia para luego detallar el análisis de la inteligencia artificial y su repercusión en el mundo. A continuación, algunas ideas que se desglosan del texto.
- La IA no es “neutral”. Uno de los ejes centrales de la encíclica es que la inteligencia artificial no funciona de manera objetiva o imparcial. León XIV sostiene que toda tecnología refleja los intereses, valores y visiones del mundo de quienes la diseñan. El Papa advierte que los algoritmos pueden reproducir desigualdades, discriminación y mecanismos de control social si no existen límites éticos y supervisión pública.
- El riesgo de una nueva concentración de poder. El Papa señala que quienes controlen los sistemas de inteligencia artificial podrían imponer modelos sociales y morales al resto del mundo, lo que define como un posible escenario de “tecnofascismo”.
- La tecnología no puede reemplazar al ser humano. La encíclica insiste en que ninguna máquina puede sustituir plenamente a las personas, porque la IA carece de conciencia moral, empatía real, espiritualidad y experiencia humana.
- Preocupación por el empleo. Otro punto central es el impacto de la automatización en el trabajo. La encíclica advierte que millones de empleos podrían desaparecer o transformarse radicalmente debido a la inteligencia artificial y la robótica, especialmente en sectores administrativos, industriales y de servicios. Ante ello, pide políticas públicas que protejan a los trabajadores.
La primera encíclica del #PapaLeónXIV
— Obispo Sergio Buenanueva 🇦🇷💙🧉 (@sbuenanueva) May 25, 2026
Empecemos a concoer #MagnificaHumanitas
¡Gracias, Santo Padre! pic.twitter.com/lbx0KCmJGX
Desinformación y manipulación digital
El documento también aborda los riesgos de las noticias falsas, la manipulación política y la pérdida de privacidad. El Papa advierte que la IA puede utilizarse para fabricar contenidos engañosos, alterar percepciones sociales y debilitar la democracia mediante campañas masivas de desinformación.
Ante ello, el Pontífice propone que los gobiernos y organismos internacionales establezcan normas claras sobre el desarrollo y uso de la inteligencia artificial. Entre las medidas sugeridas están mecanismos de vigilancia independiente, límites éticos y una mayor participación ciudadana en las decisiones tecnológicas.
En la parte final del documento, León XIV llama a construir una “civilización del amor” basada en solidaridad, diálogo y responsabilidad colectiva. La encíclica concluye que el principal reto de la era digital no es crear máquinas más inteligentes, sino evitar que la humanidad pierda su sentido ético y humano frente al avance tecnológico.
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Opiniones sobre Magnifica Humanitas
Sobre Magnifica Humanitas, teólogos han destacado que es la primera vez que se sistematizan los elementos de la Doctrina Social de la Iglesia, tal como mencionó en un debate por internet Jesús Avezuela, Director General de la Fundación Pablo VI.
En el mismo foro, Emilce Cuda, teóloga argentina especializada en moral social, destacó que la nueva encíclica deja claro un concepto que se ha debatido por años y establece que “la Doctrina Social de la Iglesia no es sociología, es teología“.
Víctor Carmona, teólogo de la Universidad de San Diego, se refirió al texto como un rescate de la Doctrina Social para iluminar el análisis y el quehacer de la Iglesia ante la inteligencia artificial.





