BANKOK (EFE).— El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó a los gobiernos de América Latina destinar sus recursos fiscales a proteger directamente a las poblaciones más vulnerables ante el incremento de los precios de los combustibles y alimentos, en lugar de aplicar subsidios generales que puedan afectar las finanzas públicas.

El director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo, Nigel Chalk, explicó que los países deben permitir los ajustes de precios internacionales y concentrar sus esfuerzos en programas sociales.

“Nuestra recomendación a los países ha sido que no interfieran en los ajustes de precios, sino que utilicen sus recursos fiscales para ayudar directamente a las poblaciones más vulnerables”, declaró Chalk.

El organismo redujo el martes sus previsiones de crecimiento para América Latina y el Caribe al 2.3% durante este año, una décima menos que en julio, mientras para 2027 proyectó una expansión del 2.5%, dos décimas por debajo de su estimación anterior.

Impacto desigual

Chalk señaló que las consecuencias económicas del encarecimiento energético derivado de la guerra en Medio Oriente varían entre países exportadores e importadores de petróleo.

Mientras los primeros pueden beneficiarse de mayores ingresos, los segundos enfrentan desequilibrios económicos, particularmente en Centroamérica, donde el aumento de los combustibles afecta los costos de vida.

“El aumento del coste de los combustibles impone una carga muy pesada en el coste de vida de toda la población de la región”, advirtió.

El funcionario destacó que los hogares de menores ingresos enfrentan mayores dificultades para absorber estos incrementos, situación agravada por las consecuencias del fenómeno climático El Niño sobre la producción agrícola y la seguridad alimentaria.

También señaló que las condiciones meteorológicas extremas afectan la generación hidroeléctrica debido a la escasez de agua.

Recomiendan apoyos

El representante del FMI advirtió que algunas medidas destinadas a contener artificialmente los precios internos de los combustibles generan costos fiscales elevados y deterioran las finanzas gubernamentales.

Explicó que impedir los ajustes puede estimular un consumo excesivo de combustibles importados, cuyo encarecimiento incrementa las obligaciones económicas de los países.

Asimismo, recordó que determinados apoyos inicialmente temporales terminaron prolongándose debido a la incertidumbre sobre la duración del conflicto en Irán, aumentando su costo presupuestario.

Por ello, recomendó sustituir los subsidios generalizados por programas de asistencia social y transferencias monetarias condicionadas, dirigidos especialmente a familias vulnerables.

Chalk reconoció que Centroamérica y el Caribe cuentan con factores que ayudan a compensar parcialmente las dificultades económicas, entre ellos el incremento de las remesas y la fortaleza del turismo.

Sin embargo, sostuvo que estos elementos no eliminan las consecuencias del encarecimiento energético y alimentario sobre los sectores de menores ingresos.

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