WASHINGTON.- El gobierno del presidente Donald Trump solicitó a la Corte Suprema que le permita reanudar la construcción de un muro fronterizo y otras infraestructuras de seguridad en una zona remota de Texas que incluye el parque nacional Big Bend.
El Departamento de Justicia pidió a los magistrados del máximo tribunal que levanten la orden judicial emitida por un tribunal inferior, que impide al gobierno construir una barrera en esa zona, a lo largo de un tramo de 800 kilómetros de la frontera con México.
Muro fronterizo en Texas afronta un freno judicial
En su petición, los fiscales calificaron la resolución judicial como un “obstáculo” para la obligación del gobierno de proteger una cuarta parte de la frontera frente a incursiones irregulares de migrantes y narcotraficantes.
El proyecto, cuyo costo asciende a 1,700 millones de dólares, ha generado opiniones divididas.
Además del muro, prevé la construcción de una carretera y la instalación de cámaras, sensores y barreras para vehículos.
Muro fronterizo de Trump amenaza área natural protegida
El parque nacional Big Bend abarca más de 324,000 hectáreas de tierras protegidas a lo largo de la frontera con México.
En esa extensión se encuentran especies animales amenazadas, yacimientos arqueológicos y paisajes emblemáticos.
Las organizaciones conservacionistas que presentaron la demanda en abril sostienen que la administración de Trump violó la Constitución al eximir las obras del cumplimiento de decenas de leyes con el propósito de acelerar la construcción de las barreras fronterizas.
A principios de 2026, la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, determinó que el gobierno no tenía que cumplir con decenas de leyes, en su mayoría relacionadas con la protección del medio ambiente.
La decisión se justificó en la existencia de una “necesidad aguda e inmediata” de acelerar el proyecto para combatir la entrada irregular de migrantes y el narcotráfico.
La Corte Suprema decidirá sobre las obras en Texas
La solicitud del Departamento de Justicia busca revertir el impedimento judicial que mantiene detenida la construcción en esta zona fronteriza.
El gobierno argumenta que las obras son necesarias para reforzar la seguridad y combatir las incursiones irregulares.
La construcción del muro fronterizo es una de las principales prioridades de la política migratoria de Trump.
En enero de 2025, tras regresar a la Casa Blanca, el mandatario ordenó reforzar la seguridad en la frontera Sur mediante barreras físicas y otras infraestructuras de control.
