Los pulmones no son los únicos que sufren las consecuencias de una infección respiratoria agresiva, ya que, según un reciente estudio, el corazón también puede resultar afectado.
Los datos publicados por “El Mundo” arrojan que las posibilidades de sufrir un infarto se multiplican seis veces en las siguientes semanas a la confirmación de infección.
Los autores del trabajo, dirigidos por Jeffrey C. Kwong, de la Universidad de Toronto, realizaron un seguimiento a 19,729 residentes de la región de Ontario que habían dado positivo por gripe entre 2009 y 2014.
Al analizar los episodios, observaron que en la semana siguiente a la confirmación, los ataques al corazón eran más frecuentes.
Según explican, hay varios mecanismos que pueden estar detrás de esta relación.
Por un lado, la infección es capaz de desencadenar procesos inflamatorios que afectan al sistema cardiovascular. A pesar de esto, establecieron que la gripe parece no ser la única infección capaz de desencadenar un infarto, ya que, otros virus respiratorios podrían cumplir el mismo rol, por lo que sugieren que la prevención de estos contagios debe promoverse especialmente entre los ancianos y otros grupos de riesgo.
