México, (Notimex).- De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) el cáncer de cuello uterino es el segundo cáncer más frecuente entre las mujeres de América Latina y el Caribe, donde cada año cobra la vida de más de 36 mil mujeres.
Aunque este mal en gran parte es prevenible mediante la vacuna del Virus del Papiloma Humano (HPV) durante la adolescencia temprana, el organismo señala que hay una tendencia a la alza y de seguir así, se prevé que el número de muertes en esta región aumente un 45 por ciento para 2030.
En México, una de cada 10 muertes por esta enfermedad en mujeres, es debido al cáncer de cuello uterino; desde 2006 este mal es la segunda causa de muerte por cáncer en la mujer.
Especialistas han encontrado que el Virus del Papiloma Humano, es la causa de casi todos los cánceres de cuello uterino, pero existen otros cofactores que pueden aumentar aún más el riesgo de padecer este tipo de cáncer.
Jessica fue una de las mujeres afortunadas que con una detección temprana, quimioterapias, radioterapia externa y braquiterapia en el Hospital Metodista de Houston, logró superar al cáncer y hoy puede seguir viendo a sus dos hijos y seguir desempeñando su carrera en Recursos Humanos.
La historia de la mujer de 31 años de edad, originaria de Houston, Texas, inició en 2017, cuando luego de que presentó irregularidades en su periodo menstrual, acudió a realizarse una prueba de Papanicolaou, a través del cual el médico detectó lesiones en el cérvix y tras de un estudio de patología descubrió que tenía cáncer.
Relata que el cáncer de cuello uterino que tuvo era raro y agresivo, recibe el nombre de “tumor carcinoide”; tras esos tratamientos, comenzó a recibir radiación interna en el Hospital Metodista de Houston, mediante una técnica llamada braquiterapia.
Al término de la terapia de radiación interna, Jessica Guzmán recibió la gran noticia que el tumor había desaparecido, sin embargo, aún quedan células de cáncer que deben estar vigiladas hasta su siguiente consulta que será en abril próximo.
De acuerdo con Andrew Farach, radio-oncólogo y profesor asistente del Institute of Academic Medicine & Weill Cornell Medical College del Houston Methodist Hospital, la braquiterapia es una forma de radioterapia por la cual se colocan fuentes radioactivas dentro del cuerpo o tumor para administrar radiación desde adentro hacia afuera; una terapia ideal para administrar una gran dosis de radiación a los tumores con un efecto mínimo sobre los tejidos normales circundantes.
Es una técnica de radiación, dice, que es utilizada desde hace décadas en el Houston Methodist Hospital, para diferentes tipos de cáncer, sin embargo, recientemente hemos invertido en la expansión de aplicaciones para la braquiterapia adaptada de alta dosis, guiada por imágenes, a fin tener mayor precisión y calidad, así como la comodidad para el paciente de tener un tratamiento ambulatorio.”
La mejor manera de atacar el cáncer de cuello uterino es a través de pruebas de detección para encontrar precánceres antes de que se tornen en cánceres invasivos; el Papanicolaou y la prueba de los virus de papiloma humano (VPH) son fundamentales para esto.
