Mi hijo más pequeño acabó la universidad; fue un momento sumamente emotivo; logramos juntos una meta, un sueño, años de esfuerzo… Era un mar de sentimientos: felicidad, orgullo, nostalgia… pero también un gran momento de reflexión. Cuando fuimos a cenar para celebrar, él muy ilusionado hablaba de sus nuevos planes y proyectos. Mi pequeño hijo se convirtió en un hombre que firmemente expresó “He decidido ser un hombre exitoso”. Con lágrimas en los ojos lo escuché y las preguntas se apoderaron de mí: ¿y yo? ¿cuál es mi nuevo plan? ¿cuál es mi nuevo proyecto? ¿cómo quiero decidir ser?

No pude dejar de pensar en ello y me sensibilicé como nunca, observaba con más detalle a todos, a mi familia, a mis amigas y conocidas. En facebook encontré incluso a algunas amigas de quienes no sabía desde la prepa y me sorprendí: algunas con nietos, muchas de ellas ahora vivían en otros lugares, unas muy cambiadas, pero otras prácticamente igualitas. Revisando más sus fotos y perfiles entendí que aquellas quienes mantenían actividades, responsabilidades, grupos de amigas, estudiaban o practicaban algún arte, hobbie o deporte eran las mejor conservadas no solo en apariencia sino en salud. ¡Las más activas eran las más sanas! Había encontrado la respuesta: decidí que mi proyecto era YO.

Por algo había leído antes del término Adulto Activo, busqué en internet y encontré en facebook a TRACENDO Comunidad de Adultos Activos. Vi que ahora además de actividades físicas como TaiChi, Yoga y Baile habían añadido el taller de Fotografía. Llamé, agendé mi clase muestra gratis y todo cambio. Encontré una comunidad de personas como yo con quienes compartir mucho más que divertidas clases juntas, compañeras que poco a poco se fueron volviendo mis amigas, confidentes con quienes compartir alegrías y preocupaciones propias de nuestra edad… muy rápido me sentí en confianza y ese fue solo el principio. Los días pasaron y se volvieron semanas, no sabía bien por qué, pero de pronto me sentía con más energía y alegría hasta que un día me sorprendí en el espejo: no solo me sentía mejor, ¡me veía mejor! El primero en preguntar “¿Qué te hiciste? te ves mejor” fue justo mi hijo el más pequeño; desde él, cada vez se van sumando más halagos y no puedo estar más contenta con mi decisión. Te invito, tú como yo decide: #SoyAdultoActivo.- I.S.

TRACENDO 920-2718

FB: Tracendo

Calle 18 #111, Itzimná