El lunar artificial aparecería en grandes concentraciones de calcio y sería útil para detectar algún tumor

Nueva forma para detectar afección en etapas iniciales

Un grupo de científicos ha diseñado un tatuaje biomédico que se vuelve visible en la piel cuando los niveles de calcio en la sangre son elevados. Esta sería una innovadora estrategia para la detección temprana de trastornos asociados con niveles altos de calcio en la sangre, lo que es indicador de cáncer.

De acuerdo con información de “ABC Salud”, el trabajo de investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, en Suiza, sería una forma novedosa de detectar el cáncer a tiempo.

El estudio describe una ‘red sintética genética’ que es capaz de detectar las variaciones en las concentraciones sanguíneas de calcio que se producen cuando se desarrolla un tumor. Tras detectar una elevación duradera del calcio –lo que indica que se está desarrollando un tumor, en este caso colorrectal, de mama, de próstata o de pulmón–, la red provoca la liberación de melanina que da lugar a un lunar artificial muy visible.

Alarma para el cuerpo

El sistema de alarma está conformado por una red genética sintética que se introduce en células humanas modificadas que, a su vez, se integran en un implante. Así, y una vez colocada sobre la piel, la red es capaz de monitorizar de forma continua las concentraciones plasmáticas del calcio. Detectada la elevación persistente del calcio, activa una cascada de señales que induce la producción de melanina en las células modificadas.

Los autores también han diseñado una variante del implante que, en lugar de producir un lunar artificial, crea una mancha que solo es visible bajo luz infrarroja. Un segundo modelo para aquellas personas que no quieran convivir con el estrés continuo que puede suponer mirar constantemente el implante o que quieran evitar la reacción emocional que supondría la aparición del lunar. Así, de lo que se trataría es de que el médico revisara regularmente el implante con luz infrarroja.

Sin embargo, este sistema de alarma oncológica tiene una durabilidad escasa. Y es que las células que albergan la red sintética genética, aun modificadas, solo viven un año, tras lo cual deben ser reemplazadas.

“Este concepto de ‘tatuaje biomédico’ podría ser aplicable a otras enfermedades que se desarrollan de forma gradual, caso de las patologías neurodegenerativas o de los trastornos hormonales. Y en principio, los investigadores también pueden reemplazar el sensor molecular para medir otros biomarcadores diferentes del calcio”, concluye Martin Fussenegger, director de la investigación.

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán