Foto: Oficial

 

“La Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es un padecimiento que puede presentar la o el bebé durante sus primeros años de vida. Se define como un problema del esófago, donde lo que falla es su parte inferior, es decir la unión con el estómago”, señaló la jefa del Departamento de Pediatría del Hospital General Regional (HGR) No. 1 del Seguro Social en Yucatán Carolina Watty Cáceres.

En la unión entre el esófago y el estómago hay un esfínter que se relaja de forma transitoria y permite el paso de los alimentos que están en el estómago hacia arriba y le puede ocasionar vómitos o regurgitaciones al bebé después de las tomas de alimentos, además de tos y pobre ganancia de peso.

Como cualquier otra enfermedad, el reflujo se puede complicar por lo que es muy importante que si detectan los síntomas mencionados en su pequeña o pequeño, acuda al especialista para que haga una revisión completa del problema y sea tratado de forma oportuna.

Algunos de los signos de reflujo en un bebé son: dolor tipo cólico que comienza poco tiempo después de comer, despertarse con llanto que se alivia mamando, vomitar durante, o poco después de las tomas, (aunque no todos los bebés con GER vomitan y no todos los bebés que vomitan mucho tienen reflujo) e infecciones respiratorias frecuentes.

“Las y los bebés que se amamantan tienen una probabilidad menor de desarrollar reflujo que los infantes alimentados con fórmula y cuando lo tienen los síntomas son menos severos, esta es una de las muchas razones por las que siempre se debe privilegiar la lactancia materna”, apuntó la especialista del IMSS.

Como la leche materna se digiere más rápidamente tiene menos oportunidad de regurgitarse, por lo que se recomienda que en caso de que su bebé presente los síntomas mencionados no se deje de dar leche materna, al contrario, es importante continuar con ella, siempre consultando con la o el especialista, ya que si la o el bebé continua amamantando, la onda peristáltica que se produce cuando se está amamantando, evita que ocurra el reflujo.

La especialista del IMSS recomendó realizar toma de leche materna corta y frecuente, a libre demanda.  Se debe cargar al bebé en posición vertical, sobre todo después de darle el pecho. Nunca acostarlo en forma plana, por lo que ayuda colocarle algo debajo de la cabeza cuando se le cambia el pañal o se le viste.

En el caso de la mamá que amamanta, puede consultar con la o el pediatra si debe eliminar de su dieta los alimentos que causan reflujo o cólicos: productos lácteos, cafeína, alimentos grasos, picantes y las frutas cítricas.

Si la o el bebé toma fórmula puede que se deba cambiar por una especial para este padecimiento, por lo que es importante consular con la o el pediatra cuál sería la adecuada para la o el pequeño. Usar un chupón también puede ayudar, ya que aumenta la producción de saliva. La saliva es alcalina, lo que puede neutralizar los ácidos del esófago.

Haga eructar bien a su bebé durante y después de cada toma y, si es necesario, entre tomas también.

Los consejos dietéticos para las y los niños mayores de un año es evitar comidas abundantes, acostar hasta dos horas después de la cena, evitar bebidas ácidas o gaseosas, así como alimentos grasosos, chocolate y menta. Evitar la obesidad y la ropa ajustada y posiciones que obligan a inclinarse hacia adelante o a agacharse después de las comidas. Boletín de prensa

 

 

Vianey Alejandra Paulino Cuxin es editora web egresada de la Licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación por la Universidad Interamericana para el Desarrollo (UNID). Se incorporó a la División de Medios de Grupo Megamedia en marzo de 2015.