El uso de bloqueador solar cuando se practican actividades acuáticas solo protege un tiempo muy corto

Las secuelas de las quemaduras son acumulativas

El daño a la piel por la constante exposición al sol es acumulativo, de manera que cuando la gente cae en la cuenta de que debe cuidarse, ya ha absorbido demasiados rayos ultravioleta, afirma la dermatóloga-oncóloga Claudia Calderón Rocher.

Es fundamental que los papás tengan la precaución de no permitir que sus hijos se expongan mucho al sol, y enseñarles a usar el protector solar como algo rutinario desde la infancia.

A los bebés menores de seis meses no se les debe poner ningún tipo de fotoprotector solar, ni se les debe exponer al sol.

A partir de los seis meses, se puede usar protectores solares para niños, pero es más importante limitar la exposición a la radiación y utilizar ropa y accesorios adecuados.

La doctora Calderón Rocher puntualiza que hay telas que protegen mejor que otras, como los tejidos de algodón apretado y grueso, de colores oscuros que protegen mejor que los ligeros y claros, porque no dejan pasar la radiación.

La lycra y la mezclilla son textiles que también protegen bien del sol, en tanto que la ropa mojada deja pasar la radiación.

El protector solar se debe aplicar 20 minutos antes de la exposición al sol y se debe reaplicar al menos cada dos horas. Si la persona está en el agua, debe salir, secarse y reaplicar el bloqueador.

Hay protectores que se quedan más tiempo en la piel, asegura, pero no hay ninguno que dure más de dos horas.

Si se está haciendo ejercicio y se suda, el protector solar se elimina, de manera que hay que secarse y re-aplicarlo.

La dermatóloga-oncóloga destaca que las personas con más riesgo de tener quemaduras y cáncer de piel son las de piel clara, ojos claros, cabello rubio o rojo y aquellas que tienen muchos lunares.

También dice que la principal función de la fotoprotección solar es prevenir el cáncer de piel y reducir los daños cosméticos.

Las manifestaciones agudas que puede causar una sobreexposición al sol son enrojecimiento, ampollas, baja del sistema de defensa e inmunosupresión transitoria de la piel, de manera que las personas que se asolean mucho pueden tener brotes de herpes.

Respecto a los casos de cáncer, detalla que cada vez se presenta en personas más jóvenes. Este año detectó el mal en una joven de 24 años y en otra de 33, aunque el rango promedio de quienes no se cuidan el sol y se enferman es de 50 años.

Esto, indica, se deriva de cambios en la rutina de exposición a los rayos solares, y a la calidad de la radiación, pues hay un daño a la capa de ozono que es la que filtra la radiación ultravioleta y al irse deteriorando con los años se está recibiendo más radiación.

El Estado tiene uno de los más altos índices de radiación del país, asegura.

Por ello, reitera, hay que ser prudentes y tener en cuenta que una quemadura solar se va a quitar en dos días, pero va a dejar un daño permanente en la piel que se acumula cada verano y puede derivar en un tumor maligno.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

 

Recomendaciones Medidas de fotoprotección

La dermatóloga-oncóloga Claudia Calderón Rocher recomienda lo siguiente para protegerse del sol:

Horas pico

Evitar la exposición al sol en las horas pico, de las 10 a las 15 horas.

Ropa adecuada

Utilizar ropa y accesorios adecuados, cubrirse, usar manga larga, ropa de telas frescas, sombreros de ala ancha que cubran toda la cara. Las gorras no cumplen esa función, pues dejan destapadas las orejas y el cuello.

Filtro ultravioleta

Usar lentes oscuros con filtro ultravioleta para evitar tumores en los párpados y en los ojos (zona de la conjuntiva).

Protector solar

Con el uso de protector solar se debe recordar que no es para poder asolearse sin medida, sino solo como una medida de protección temporal. Debe reaplicarse máximo cada dos horas si se está seco y el usuario está mojado, el efecto dura menos.

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