La detección a tiempo, clave
La Secretaría de Salud, que advirtió acerca de la obesidad infantil como informamos en la portada de esta misma sección, aconsejó realizar estudios para la detección temprana de la diabetes a los menores de edad, porque un control adecuado retrasa la presencia de complicaciones crónicas.
La principal prueba para detectar la diabetes infantil es la medición de los niveles de glucosa en sangre de forma aleatoria, es decir, en distintas horas y en varias cantidades. Cuando los niveles de azúcar están por arriba de los 120 puntos, es muy probable que el niño tenga diabetes.
La Secretaría que encabeza José Narro Robles hizo un llamado a los padres de familia a inculcar buenos hábitos de salud en los niños y a participar en el tratamiento integral de los que ya viven con diabetes mellitus.
“Los niños con diabetes deben someterse a un tratamiento integral que incluye dieta alimenticia de acuerdo con sus necesidades, actividad física y control con medicamentos en caso de que se requiera”.
Para que un tratamiento funcione, se debe involucrar, sobre todo, a los padres de familia. “Ellos pueden recibir orientación y capacitación en las unidades públicas de salud para el uso de insulina, monitoreo de la glucosa en casa, práctica del ejercicio, alimentación saludable, reducción del consumo de alimentos procesados o con alto contenido calórico y bajo valor nutricional. En caso de que lo requieran, también se les brinda tratamiento psicológico”.
