Sally Patricia López Osorno

El deseo de perder los kilos ganados en las fiestas navideñas hace más tentadoras las promesas de resultados rápidos de las dietas de moda

Una vez concluida la temporada de festejos navideños, la báscula se encarga de recordar el desenfreno o la mesura con que se admitieron las invitaciones a sentarse a la mesa.

El propósito de perder los kilos de más que llegaron vía el pavo relleno, la pierna claveteada, la ensalada navideña o la rosca de reyes lleva a algunos a adoptar dietas que prometen resultados rápidos, siempre que se esté dispuesto a aceptar un método radical y riesgos para la salud.

Deficiencia de nutrientes, pérdida de masa muscular y complicaciones de enfermedades ya existentes se cuentan entre las consecuencias de seguir dietas de moda o de ocurrencia, como las que recetan ciertas frutas o vegetales como únicos alimentos del día, la de la leche de alpiste, la de la Luna…

Si con ellas se ve una reducción de peso es porque “finalmente eliminan el consumo de panes dulces, el exceso de tortillas, alimentos fritos o empanizados; se toma agua y se integran frutas y verduras”, explica la maestra en Ciencias Sally Patricia López Osorno, responsable de la consulta externa de Nutrición en el Centro de Atención Médica y de Nutrición de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Yucatán.

Sin embargo, al ingerir un solo tipo de alimento “podríamos caer en alguna deficiencia de nutrimentos y tener una pérdida de peso no apropiada”.

Si, por ejemplo, el menú del día incluye únicamente frutas o verduras “uno de los riesgos es que haya carencias, porque las vitaminas no están presentes en la misma concentración” en aquéllas, señala.

“La zanahoria tiene un buen aporte de vitamina A; si nos dedicamos a comer solo zanahoria podemos cubrir bien nuestro requerimiento de vitamina A, pero descuidamos el de otros nutrientes”.

La maestra López Osorno, profesora de la Licenciatura en Nutrición de la Uady, agrega que otro peligro de las dietas extremas es que el cuerpo perdería masa muscular en lugar de grasa. Esto “ocurre cuando la dieta no está equilibrada en porcentajes de proteínas, carbohidratos y lípidos (grasas)”.

También sucede cuando se sigue una dieta adecuada “pero no la combinamos con actividad física”; en este caso “puede darse una pequeña pérdida de masa muscular, aunque no en la magnitud de si solamente hacemos dieta extrema”.

“El ejercicio es fundamental para mantener y fortalecer la masa muscular”, que a su vez favorece el uso eficiente de la energía obtenida a través de los alimentos.

Una dieta inapropiada, añade la maestra López Osorno, tiene también el potencial de agravar problemas de salud ya presentes, como diabetes, hipertensión, males cardiovasculares, hipertrigliceridemia (niveles altos de triglicéridos) e hipercolesterolemia (colesterol elevado). En los niños comprometería el crecimiento y desarrollo.

“Hay información científica que muestra que dietas en las que se reduce el consumo de carbohidratos pueden tener un buen resultado, incluso en personas con una enfermedad como diabetes”, afirma la profesora. “Pero no se trata solo de limitar los cereales (el trigo, la cebada, el centeno, la avena y derivados como pan, tortillas, pastas), sino alimentos en general que contienen carbohidratos”.

Asimismo, “lo que se hace es limitarlos, no quitarlos, y se procura que sean alimentos de mejor calidad: no es lo mismo quitar la pasta que la avena u otros alimentos que tienen carbohidratos, como frutas y verduras”.

“Si además de reducir los carbohidratos disminuimos los lípidos (grasas), se puede tener buenos resultados”, indica la experta, que aclara que no hay una fórmula única que funcione a todos por igual, sino que las estrategias de nutrición deben ser individualizadas.

A quien desea perder kilos, la maestra López Osorno le sugiere primero someterse a una evaluación de sus condiciones generales de salud (determinar el índice de masa corporal, diagnosticar enfermedades) y después, junto con el especialista, analizar objetivos y necesidades. “Muchas veces la persona quiere solamente bajar de peso, pero tiene una enfermedad”.

“La estrategia puede ser un menú o solo una serie de recomendaciones de nutrición sobre lo que es conveniente modificar”, apunta.

“La realidad es que conforme aumentamos de edad tenemos que hacer un mayor esfuerzo para perder peso”, reconoce. “Muchas veces la gente más joven está dispuesta a ser más sistemática, aunque me ha tocado atender a adultos mayores muy disciplinados y comprometidos en los que la pérdida de peso es constante”.

La existencia de condiciones como el hipotiroidismo, que altera el metabolismo, haría que la reducción fuera más lenta, aun cuando se contara con una dieta bien estructurada.

“Cuando la gente por su cuenta decide consumir más frutas y verduras, incluir de manera regular leguminosas como frijoles, lentejas y alubias; dejar de tomar tanto refresco azucarado y consumir una cantidad de agua al menos de un litro y medio (al día) no tendría que acudir a un experto en Nutrición”, afirma.

“Pero si no encuentra la estrategia y requiere apoyo, los profesionales de Nutrición están ahí para ella. La orientación muchas veces le ayuda”.

Y en relación con esa afirmación de que los kilos que se ganan en temporada navideña nunca se pierden, la maestra López Osorno asegura que “de que se pueden perder, se pueden perder”.

“Pero hay que controlar la alimentación e integrar el ejercicio físico de manera sistemática, porque hacemos las cosas unos días o semanas y luego por cualquier razón las suspendemos. Reiniciar puede costar mucho”.— Valentina Boeta Madera

Conmemoración

El próximo lunes 27, en el marco del Día del Nutriólogo, se inaugurarán actividades sobre la especialidad, en la Facultad de Medicina de la Uady.

Programa

Hasta el viernes 31 incluirá conferencias para el público en general, una megaclase de activación física y talleres para estudiantes de la carrera.

Atención

En el Centro de Atención Médica y de Nutrición (junto al Hospital O’Horán) se ofrecen diferentes servicios al público, entre ellos consulta de Nutrición. Los interesados pueden solicitar informes en ventanilla.

“Si nos dedicamos a comer solo zanahoria podemos cubrir nuestro requerimiento de vitamina A, pero descuidamos el de otros nutrientes”

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