Llega a consulta en fase avanzada 75% de los casos
Pese a que han aumentado los reportes clínicos de cáncer bucal en jóvenes, estadísticamente no hay aumento significativo en la cuantificación tradicional que lleva cada país, y tampoco hay pruebas contundentes para asociar el cáncer epitelial oral (carcinoma de células escamosas) a la infección por el virus de papiloma humano (VPH) a la población joven.
Lo que sí se sabe es que hay una susceptibilidad genética para padecerlo, e influye también la inmunidad de cada persona.
Así lo indica el cirujano dentista José Julio Magaña Quiñones, quien cuenta con una maestría en Patología y medicina bucal, y actualmente cursa la especialidad en Cirugía bucal, al alertar sobre este padecimiento que suele ser frecuente.
Pese a que México no cuenta con estadísticas respecto a los distintos tipos de cáncer bucal que se puede sufrir, estas neoplasias ocupan entre el sexto y octavo lugar de frecuencia entre todos los cánceres.
Hay países como India, en los que el cáncer bucal ocupa el primero o segundo lugar, debido a que tienen otros hábitos de riesgo.
El especialista indica que el cáncer bucal se presenta de igual manera en jóvenes y adultos, siendo el del tipo epitelial el más frecuente entre los cánceres bucales, al abarcar el 90% de los casos, las características son placas blancas, áreas rojas o úlceras que no cicatrizan después de 15 días de tratamiento.
Explica que en la última década incrementaron los reportes clínicos en artículos científicos de casos de cáncer bucal en niños y jóvenes, pero no hay evidencia científica que avale esto, es decir, no hay una estadística basada en los métodos de cuantificación tradicional que realiza cada país.
Sin embargo, el reporte de estos casos es una alerta del incremento de este tipo de cáncer en personas cada vez más jóvenes, cuando antes se asociaba a personas mayores de 50 años con prácticas de tabaquismo y consumo de alcohol.
Agrega que no hay un reporte certero o tajante que diga que algún tipo de alimentación o hábitos diferentes a los tradicionales incrementen el riesgo de cáncer bucal, y aunque hay una fuerte corriente que busca asociar el cáncer epitelial bucal con el virus de papiloma humano tampoco hay pruebas contundentes.
Caso contrario ocurre con el cáncer orofaringeo, que se presenta en las amígdalas en la parte posterior de la cavidad bucal, el cual sí está asociado a VPH.
El patólogo médico bucal manifiesta que el 75% de los pacientes llegan a consulta cuando ya están en etapas avanzadas del cáncer bucal, lo que complica las cosas.
De ahí que desde hace ocho años se inició una campaña para incentivar la autoexploración, que debe hacerse al menos cada 15 días.
Externa que todos los días las personas se paran frente al espejo de baño y se lavan los dientes, por lo que es el momento de explorar la boca, observar si hay algo diferente, algún cambio, tanto en los labios, como carrillos o parte interna de las mejillas o la lengua, incluyendo la parte lateral e inferior, el piso de la boca, el paladar y la orofaringe que es la parte posterior donde están las amígdalas y la úvula.
La visita al odontólogo cada seis meses es otra importante conducta para el cuidado bucal y la detección de casos.
Ante placas de color blanco o rojo, o úlceras lo recomendable es acudir con el patólogo o médico bucal que son los especialistas en la detección temprana de estos padecimientos.
Respecto al uso de enjuagues bucales o colutorios para evitar el riesgo de contraer Covid-19, el doctor José Julio Magaña, afirma que no es preventivo para evitar adquirir la enfermedad, aunque lo que se ha visto hasta ahora es que baja la carga viral local en el paciente infectado cuando está en contacto con las mucosas de la boca, pero al perder el contacto la efectividad disminuye rápidamente.
Por esta razón el uso se recomienda antes de iniciar la consulta odontológica, como un preventivo para evitar infecciones cruzadas.
No obstante, no se aconseja su uso de manera frecuente o habitual en casa, ya que no previene la adquisición de Covid-19, pero sí puede llegar ocasionar quemaduras químicas en la mucosa bucal.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
