Otorrinocomentarios
Por Mario Alberto del Villar Cervera (*)
Aunque hay lugares donde acontece con cierta frecuencia, tácitamente cualquier parte de nuestro cuerpo puede presentar un sangrado.
Ya sea por lesión directa, merced a un golpe (traumatismo), una cortada, una fractura expuesta o una rascada en la piel donde por casualidad hay un vaso sanguíneo superficial o bien por problemas hematológicos o de la sangre (hemofilia, alteraciones de la coagulación, toma de aspirina, etc.) o hipertensión, podemos estar en esta circunstancia, por demás importante como preocupante.
En nuestra especialidad, la nariz es la que se lleva el primer lugar; no obstante, recientemente la piel de los conductos auditivos externos, bien por infecciones o por lastimaduras directas como son las causadas por uso de aplicadores (palillos con extremos de algodón), bajo la errónea idea de que los oídos deben ser limpiados o por el uso de audífonos que, pudiéndose adosar firmemente a la piel, al retirarlos, pueden traerse consigo parte de esa piel, propiciando un sangrado.
En tal caso, los audífonos que no entran a los conductos, son menos dañinos.
Un sangrado en los oídos, cualquiera que sea su causa, es meritorio de ser atendido por el médico especialista en oído, nariz y garganta, inmediatamente.
*Otorrinolaringología. Niños y adultos. Consultorio 423 Star Médica. 196-1514.
