La degeneración macular es la tercera causa de ceguera en el mundo y en México no es la excepción, pues de 450 mil pacientes con esta enfermedad el 43% tiene ceguera legal, es decir, su visión es tan baja que ya son considerados legalmente ciegos.

Esta patología ocular no tiene cura, pero sí tratamiento para modularla, de ahí la importancia de un diagnóstico oportuno antes de que haya un daño severo a la mácula, ya que las cicatrices que se forman cuando la enfermedad avanza no son reversibles, y el paciente no puede recuperar la visión.

Así lo alertaron las doctoras Karla Pérez Montaño e Íngrid Pita Ortiz, presidenta y secretaria, respectivamente, de la Asociación Mexicana de Retina, y especialistas en retina y vítreo.

Las doctoras ofrecieron una charla sobre degeneración macular en el marco del Día Mundial de la Visión, que se conmemora mañana.

Hay varias causas globales de ceguera, indicó la doctora Pita Ortiz, y la degeneración macular es la tercera razón de ceguera en el mundo, solamente superada por la catarata y el glaucoma.

Este mal se desarrolla en el área de la mácula, encargada de la visión fina, por lo que no afecta toda la retina sino solo la parte central.

Esto trae como consecuencia que el paciente pierda la visión, pues se crea una especie de cicatriz en el centro de mácula que impide a la persona ver bien.

Se calcula que en el mundo el 8.7% de la población padece degeneración macular; en el país hay unos 450 mil pacientes, pero lo más preocupante es que, de éstos, el 43% ya presenta ceguera legal. En un 80 por ciento de los casos esto se puede evitar si se trata a tiempo.

Las expectativas a futuro no son buenas, ya que en 2020 se calculaba que 198 millones de personas padecían de degeneración macular, pero esta cifra crecerá a 288 millones en 2040 debido a una mayor expectativa de vida.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo son la edad, principalmente, pues hay el doble de probabilidades de experimentar la degeneración por cada década de vida después de los 60 años; la raza, ya que afecta más a las personas caucásicas; el tabaquismo, que aumenta en 2.4 veces el riesgo de desarrollar la enfermedad; la exposición solar, que duplica la amenaza de presentar el problema, y los factores genéticos, que aumentan tres veces el riesgo por un antecedente familiar.

Algunos de los síntomas que alertan de la presencia de degeneración macular son comenzar a ver los objetos ligeramente borrosos y los bordes en forma irregular, por ejemplo los cuadros, el marco de la televisión y los azulejos; es decir, no se ven las líneas completas.

Por su parte, la doctora Karla Pérez Montaño advirtió que los síntomas a veces son sutiles y es necesario hacer estudios de gabinete para detectar este mal.

Cuando se tienen antecedentes familiares de degeneración macular las personas deben realizarse revisiones periódicas a partir de los 50 años.

Existen dos tipos de degeneración macular: la no exudativa y la neovascular, de cuyas características depende el tratamiento.

Destacó los avances en los tratamientos, varios ya disponibles en el país, en el IMSS y el Issste, y reveló que hay otros recientes que llegarían este año a México, como un dispositivo por el que ya no es necesario inyectar sustancias en el ojo del paciente cada mes u ocho semanas —una de las terapias actuales— y que lo protege hasta por seis meses.

Resaltó la importancia de la detección oportuna de la degeneración macular para evitar que los casos que existen avancen a ceguera.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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