NUEVA YORK.— Algunas personas creen en la idea del “realismo depresivo”, es decir, que los deprimidos son tan solo más realistas que los demás respecto al nivel de control que tienen sobre sus vidas. Pero un nuevo estudio desmiente esta teoría.

La idea apareció hace alrededor de cuatro décadas, cuando un estudio realizado a estudiantes universitarios en 1979 pareció respaldar esa teoría, según recuerda HealthDay News.

El estudio observó si los estudiantes podían predecir qué tanto control tendrían sobre que una luz se pusiera verde cuando presionaban un botón. En ese entonces, los investigadores encontraron que los estudiantes que no estaban deprimidos sobreestimaron su propio nivel de control, y que los estudiantes deprimidos identificaban mejor cuándo no tenían control sobre las luces.

En el estudio actual, los investigadores intentaron replicar estos hallazgos, pero no pudieron hacerlo.

El estudio original sobre el realismo depresivo se ha citado más de 2,000 veces en investigaciones posteriores. Está incorporado a la ciencia, la cultura y las políticas sobre el tratamiento de salud mental, admite el coautor del nuevo trabajo, Don Moore, catedrático de liderazgo y comunicación de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de California en Berkeley.

 

La aceptación generalizada del estudio tanto en la literatura académica como en la popular es un motivo para replantearlo, señaló Moore. Esto significa que muchas personas desarrollan teorías o políticas con la creencia de que esto es cierto, haciendo que saber si lo es o no sea importante.

 

Los investigadores del nuevo estudio trabajaron con dos grupos de participantes. El primero incluyó a 248 personas de Mechanical Turk de Amazon, un servicio en línea que provee a participantes en encuestas por pago. El otro grupo de 134 voluntarios eran estudiantes universitarios que participaron a cambio de créditos académicos.

 

De forma similar al estudio de 1979, los participantes hicieron una tarea con 40 rondas, en cada una de las cuales presionaban un botón, tras lo cual aparecía una bombilla o un recuadro negro.

 

Los participantes tenían que averiguar si presionar o no el botón afectaba si la luz se encendía. Reportaron cuánto control tenían sobre la luz tras cada ronda.

 

Los investigadores añadieron un mecanismo para medir el sesgo a las medidas del estudio original. También variaron experimentalmente la cantidad de control que los participantes en realidad tenían sobre la luz.

 

Las personas del grupo en línea con un nivel más alto de depresión sobreestimaron su control, lo que contradice directamente al estudio original. Ese hallazgo podría verse impulsado por la ansiedad en lugar de la depresión, apuntan los investigadores. Esto amerita más estudio, anota Moore en un comunicado de prensa de la universidad.

 

 

Moore dice que los resultados de este nuevo estudio socavaron su creencia en el realismo depresivo. Añade que el estudio no sugiere que estar deprimido tenga beneficios.

La forma precisa de medir el nivel de control de una persona en varias situaciones tiene unas mayores implicaciones para la vida, apunta Moore.

Para hacer buenas elecciones, puede ser útil saber lo que la gente puede controlar y lo que no.

 

 

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