En el especial de salud mental que publicamos el pasado sábado 17, dos psicólogas coincidían en que el fin de año afecta el estado de ánimo de muchas personas, debido a las bajas temperaturas, entre otros motivos.

Sin embargo, para el psicólogo José Karam Espósitos, catedrático de la Universidad Anáhuac Mayab, el fin de año y el cambio de clima no tendrían relación con la depresión y el índice de suicidios; de hecho, informa que en los años que lleva investigando el fenómeno del suicidio en Yucatán “los meses más complicados son los de más calor”.

“Tiene que ver con la impulsividad de estar lidiando con el calor, con la impaciencia”, indica, aunque por otro lado considera que lo que significa para nosotros terminar un año, las fiestas familiares cuando hay desunión o duelos, “nos juega en contra, sobre todo después de la pandemia veo mucho descontrol emocional en los jóvenes, mucha desilusión, desmotivación, y se tiende a acentuar en esta etapa”.

En 2002, cuando Karam Espósitos cursaba su especialidad en Estados Unidos e hizo sus prácticas en la Western Carolina University, le llamó la atención cómo los adolescentes tenían riesgos suicidas, depresión y fumaban mariguana viviendo dentro de la misma universidad. “Estaban abandonados, guardados, veía mucha patología. Los papás les decían ‘a los 18 años ya es tu vida’, y hoy estoy viendo lo mismo en las universidades (de Yucatán) porque yo trabajo en una y sé que así están todas, con problemas de adicciones, depresión profunda, trastornos de personalidad… hay muchos foráneos solos en el territorio, veo lo mismo que vi hace veinte años”.

El amor y el dolor en los jóvenes

Indica que las personas acuden a consulta por una insatisfacción general con la propia vida y las relaciones interpersonales, íntimas.

“Lo que hace sufrir al hombre son las relaciones amorosas, pero no somos consejeros, hay que enfrentar el desamor y tomar decisiones difíciles”.

“Hay un dilema para resolver la infidelidad, algunas personas ya están en la tercera vuelta de una paciencia amplificada en su relación; hay jóvenes saliendo de relaciones amorosas con un autodiálogo negativo como ‘no merezco ningún compañero o compañera’, ‘es que yo tengo la culpa’, ‘nunca me van a aceptar como soy’; hay desamor no solo en cómo vivo feliz con mi pareja sino en cómo encuentro una”.

“Freud decía que si eres capaz de amar y trabajar vas a manifestar tu salud mental. Los chavos tienen problemas para trabajar pero fundamentalmente su insatisfacción está en sus relaciones interpersonales, en aprender a tolerar, amar y crear un vínculo seguro por años”.

Sobre la paternidad moderna, dice que es muy clara en los libros de Jesús Amaya Guerra, que tiene varios libros publicados sobre los hijos tiranos.

“Antes era darles todo y ahora es casi casi ‘yo estoy en mi rollo, crece tú porque yo no tengo tiempo ni energía para acompañarte en cada etapa de tu desarrollo’. Esa falta de presencia y la tecnología son los culpables (de cómo están los jóvenes hoy emocionalmente). Dice Chuy Amaya que los hijos tiranos ya llegaron a las empresas y, como solo quieren lo que les importa, se les olvidan los demás”.

El doctor Karam recuerda el caso de una mamá de Monterrey que estaba haciendo fila en su camioneta pare recoger a su hijo, “iba en el mamamóvil, como le dicen, chateando con las amigas. Se sube el ‘hijo’ y ella arranca, y cuando llega a su casa se da cuenta de que no es su hijo el que se subió a la camioneta. Ni ella fue capaz de voltear a ver quién se subió, ni el chavo tuvo la capacidad comunicativa de decir ‘oye, bájame, no soy tu hijo’”.

Los jóvenes no quieren hablar

Karam Espósitos dice que la figura del consejero es clave para muchos jóvenes que no se abren con sus familiares.

“Sabemos que les pasa algo y que tienen ondas que platicar, pero no sienten que la familia sea el territorio ideal, hay temas que se vuelven secretos familiares para no herir a papá o al hermano, pero por dentro me estoy consumiendo, por eso el terapeuta es quien acompaña, escucha y respeta, también rebota esta información con la familia y genera más apertura, hay temas que hay que hablar pero también los papás están en la bronca con el ex y no nos damos cuenta que están involucrados los sentimientos de nuestros hijos”.

Tomar antidepresivos

Sobre los medicamentos como una alternativa a la terapia o complemento de la misma, dice que los tranquilizantes, por ejemplo, proporcionan alivio temporal, pero solo atacan el síntoma.

“Hoy es menos tabú tomar terapia porque la gente sí quisiera platicar con alguien, por eso el terapeuta debe ser experto en ciencia, experto en comunicación humana, para entender la realidad del otro, ayudarle a tomar decisiones, escuchar con empatía”.

No son ciencia

Acerca de alternativas para sentirse mejor, indica que, por ejemplo, el esoterismo no es psicología, no es ciencia, “hay formas muy teatrales, por ejemplo, en las llamadas Constelaciones Familiares, una base interesante de psicodrama que no tiene nada que ver con el más allá”.

“Hay que recurrir al aquí y ahora para entender lo que está ocurriendo en la emocionalidad, hay un trabajo muy serio por parte de los terapeutas, pero cada quien tiene su filosofía. Los terapeutas necesitamos cierta madurez y claridad y también a veces necesitamos tomar terapia, por eso es muy importante la elección de un terapeuta”.

El doctor Karam indica que hay terapias que requieren pocas sesiones, cuando se trata de resolver algún dilema o una persona está atorada en algo específico, pero es diferente con personas que llegan con un trastorno de personalidad, una depresión diagnosticada persistente o una adicción a la cocaína por más de cinco años.

“Por lo general el paciente debe ver mejoría en las primeras cuatro o seis sesiones, pero no hay fórmula mágica, los terapeutas igual caminamos un camino, es complicado priorizar los objetivos y lograr que la persona logre comunicar con claridad y concretar en qué quiere trabajar, debe ser un proceso de solución de problemas y en mi caso mi enfoque es humanista”.

Terapia en línea

El doctor Karam recuerda que universidades como la Anáhuac Mayab “hicimos un esfuerzo enorme dando terapias en línea durante toda la pandemia, tuvimos el programa ‘Estamos contigo’, con pleno apoyo no solo a alumnos sino también a exalumnos, profesores y colaboradores, era un apoyo altruista fantástico, fue un trabajo conjunto con el gobierno del Estado”.

Acerca de la línea de orientación y apoyo emocional que abrió el gobierno del Estado durante la pandemia, y en la cual Karam colabora, pues sigue activa, dijo que “es maravilloso que la gente ya no la use tanto porque está en una emergencia de suicidio, sino porque se siente sola”.

“Los chavos pueden recurrir a la línea gratuita con la confianza de que es confidencial”.